Durísima crítica desde la escuela

La visita del presidente Javier Milei a la escuela ORT provocó una fuerte polémica por el contenido político de su discurso ante alumnos de cuarto y quinto año. Adrián Moscovich, quien estuvo al frente de la institución durante dos décadas, cuestionó con dureza las expresiones del mandatario y sostuvo que “la escuela no es el lugar” para atacar a quienes piensan diferente.
“ORT no es el lugar para ir a hablar de religión, no es el lugar para calificar de satánico a quien piensa diferente y no es el lugar para convocar a abuchear una actividad como la del periodista”, afirmó Moscovich.
El pronunciamiento tuvo una repercusión especial porque el histórico exdirector reconoció que votó a Milei y que acompañó inicialmente la propuesta de transformación presentada por el espacio libertario. Sin embargo, consideró que el Presidente está utilizando un ámbito educativo para profundizar los enfrentamientos políticos.
“Presidente, usted nos propuso un cambio al cual adherí y lo voté. Queremos el cambio, pero no profundice la brecha”, expresó Moscovich al explicar su posición.

Adrián Moscovich estuvo durante 20 años al frente de la escuela ORT y cuestionó el contenido del discurso presidencial.
Milei había sido invitado a la sede que la escuela posee en el barrio porteño de Almagro para brindar una charla denominada “Ética como política de Estado”. La exposición estuvo dirigida a estudiantes secundarios de una institución laica, aunque vinculada históricamente con la colectividad judía.
Durante su intervención, el jefe de Estado defendió el rumbo económico de su gobierno y aseguró que no cederá ante las presiones para flexibilizar sus políticas. También acusó a la oposición de “jugar sucio” con los reclamos relacionados con las dificultades económicas y la morosidad de numerosas familias.
La mayor controversia se produjo cuando Milei volvió a cuestionar a los periodistas. Mientras desarrollaba una defensa de la propiedad privada, afirmó que ese concepto “les vendría bien a los periodistas”. La frase generó reacciones entre los alumnos, con aplausos y abucheos.
Ante esa respuesta de los adolescentes, el Presidente contestó: “Si quieren hacerlo más fuerte, se los voy a festejar”. Ese momento fue señalado por Moscovich como uno de los más inapropiados de la presentación, al considerar que desde la máxima autoridad del país se alentó a los estudiantes a repudiar una actividad profesional.
La polémica también generó reclamos de padres y vecinos de la institución. Una operadora de la línea habilitada por el Ministerio de Capital Humano para reportar situaciones producidas en establecimientos educativos confirmó que se recibieron “muchísimos” llamados relacionados con la exposición de Milei.
El número 0800-222-1197 fue creado oficialmente para denunciar casos de acoso escolar, discriminación, hostigamiento, violencia, discursos de odio, imposición ideológica, propaganda político-partidaria y adoctrinamiento dentro de las escuelas.
La controversia abrió una discusión sobre los límites que deberían respetar los dirigentes políticos cuando se presentan ante menores de edad. Para Moscovich, una escuela debe promover el intercambio de ideas y el pensamiento crítico, pero no puede transformarse en un escenario para profundizar divisiones, descalificar adversarios o alentar abucheos.





