"¿Dónde me van a tomar con 50 años?": el lamento de un trabajador de Fate que tiene 2 hijos con discapacidad

Una historia que pega directo al estómago. El cierre de Fate dejó cifras duras, pero también rostros concretos como el de Carlos, un trabajador de 50 años que quedó en la calle de un día para el otro.
“¿Dónde me van a tomar con 50 años?”
Carlos trabajó más de dos décadas como mecánico de mantenimiento en la planta de Virreyes. Este miércoles se enteró por los medios del cierre definitivo de la fábrica, que implicará 920 despidos inmediatos.
Padre de dos hijos con discapacidad —Máximo (13) y Candela (18), ambos con CUD— contó que su sueldo era el único ingreso del hogar. Su esposa se dedica a acompañarlos a terapias y cuidados diarios.
“A veces no pagaba el alquiler y prefería darles de comer a mis hijos. Hoy no voy a poder pagar nada”, relató con la voz quebrada.
En diálogo con A24 y el periodista Luis Novaresio, lanzó la frase que resume su angustia: “Voy a cumplir 50 años. ¿En qué lugar me van a tomar con 50 años?”
El contexto político y económico
El cierre de Fate fue respaldado públicamente por el Gobierno nacional. Desde la Casa Rosada, la administración de Javier Milei atribuyó la decisión empresarial a las “leyes laborales arcaicas” y al alto costo de producir en el país, lo que reavivó el debate sobre la reforma laboral y el rol del Estado ante despidos masivos.
“Tengo dos manos y dos piernas para trabajar”
A pesar del golpe, Carlos se presentó junto a sus compañeros en la puerta de la planta mientras llegaban los telegramas de despido. Con una mezcla de fe y desesperación, dejó un mensaje claro: “Tengo dos manos y dos piernas para hacer lo que sea. Voy a pelearla por mi familia”.
Una frase simple, pero cargada de todo lo que hoy atraviesan cientos de familias que quedaron en el aire de un día para el otro.





