Conmoción
Docentes auxiliaron a un niño de 8 años brutalmente golpeado
El chico relató que su padre lo atacó con un palo y permanece internado en el Hospital de Niños Eva Perón. El colegio ya había presentado alertas este año.

Un desgarrador episodio de violencia intrafamiliar conmociona a la comunidad educativa y a la sociedad catamarqueña. Un niño de tan solo 8 años tuvo que ser trasladado de urgencia e internado en el Hospital de Niños Eva Perón de la Capital provincial, luego de que docentes de su establecimiento escolar advirtieran que presentaba severas lesiones visibles en distintas partes del cuerpo.
La rápida y comprometida intervención del equipo docente y directivo de la institución fue determinante para rescatar al menor y ponerlo bajo resguardo médico y judicial.
La voz de alerta dentro del aula
El hecho se desencadenó durante la primera pausa de la jornada escolar. A los maestros les llamó la atención que el niño no saliera al patio a jugar junto a sus compañeros y permaneciera dentro del aula visiblemente descompensado, angustiado y con signos de dolor físico.
Al acercarse para brindarle contención, los educadores detectaron múltiples hematomas y marcas de agresiones recientes en la cabeza, los brazos y la espalda. Al ser abordado en un entorno seguro, el menor rompió en llanto y confesó que había sido brutalmente atacado con un palo por su progenitor en el ámbito domiciliario.
Ante la gravedad del cuadro, las autoridades del colegio activaron inmediatamente el protocolo de emergencia: se comunicaron con el Sistema de Atención de Emergencias (SAE 911) y solicitaron la presencia de personal paramédico. Tras recibir las primeras atenciones en el lugar, el niño fue derivado de urgencia al centro pediátrico de referencia de la provincia, donde permanece internado bajo observación médica y con resguardo de los organismos de protección de la niñez.
Antecedentes y la lupa sobre la respuesta estatal
La investigación judicial y administrativa, que se encuentra en pleno desarrollo, sumó un elemento que genera severos cuestionamientos a las redes de contención institucional: según fuentes vinculadas al caso, existirían alertas y exposiciones previas realizadas a principios del presente ciclo lectivo por el propio personal docente, advirtiendo que el menor atravesaba un contexto de extrema violencia en su entorno familiar.
El caso reabre el debate sobre la efectividad y la celeridad en la respuesta de los organismos judiciales y de protección integral de derechos (como la Secretaría de Familia y la Justicia de Menores), sobre quienes recae la responsabilidad de intervenir a tiempo antes de que los episodios de maltrato deriven en situaciones de riesgo vital.




