Disfruta hurgar en la nariz de sus hijos para hacer bolitas con los mocos
Incluso una diva como ella puede tener costumbres un poco asquerosas. Mientras no afecte a su voz, a nosotros no nos importa.

Una de las deformaciones sociales más comunes en las que todos caemos aquí y allá, es creer que porque son nuestros ídolos y han triunfado a niveles que nosotros creemos que nunca conseguiremos, es dar por hecho que son gente perfecta, libres de las fallas de carácter o faltas en las que nosotros no tendemos a incurrir. Por eso es que cuando se revela que los famosos cometieron una acción algo deplorable, las personas tendemos a sobrerreaccionar.
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Pero si los pensamos como personas de carne y hueso, todos sabemos que nuestros conocidos (y por extensión, nosotros mismos) cometemos errores y malas decisiones con frecuencia.
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Ahora, enterarnos de algunos vicios o mala costumbres benignas que tienen nuestros ídolos, tiene el efecto opuesto a conocer sus escándalos. Es lo que pasa con el caso de Adele, y la mala costumbre que reveló tener, por allá por el 20016. Se trata de algo que es un poco asqueroso, pero que la mayoría de nosotros hacemos: picarnos o hurgarnos la nariz:
“Me gustaría dejar de hurgarme la nariz. Es un hábito muy malo que tengo. Lo mejor es que cojo los mocos de mis hijos, los hago rodar en mi mano y luego los golpeo. Cuando era un bebé y tuvo su primer resfriado – sí, nos estamos volviendo muy groseros Era mi bebé, ¡era mi primer hijo!.” –Adele en entrevista con The Sun–
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Lo de que también picara la nariz de su hijo, es un poco más raro, pero no deja de ser una extraña manía de madre con su hijo. No es raro ver que la cercanía lleve a una madre a proteger demasiado, al punto de mimar, a uno de sus chicos.
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Lo que no nos esperábamos, era que una de estas madres fuera la mismísima Adele, a quien conocemos más como una diva que se sube al escenario y canta unas canciones espectaculares, que pareciera que salen de las montañas, en lugar de una mujer que se pica la nariz, así como la de sus hijos.
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Pero esto solo nos hace quererla más. Adele es al mismo tiempo más talentosa de lo normal, como tan normal que algunas de sus admisiones nos pueden llegar a dar asco.En resumen, ella es más como una buena amiga que conocemos demasiado bien, pero que nunca deja de sorprendernos con su talento para cantar.www.upsocl.com




