Dieta sin harinas para bajar de peso

Una de las tendencias en ladietaa esta altura del año es suspender por un tiempo el consumo de harinas para bajar de peso de forma rápida. Pero al ser la harina uno de los alimentos base de nuestra alimentación, lograrlo muchas veces resulta muy difícil. Los nutricionistas recomiendan que más queeliminar las harinas de la dieta, lo que hay que hacer es restringirlas en cantidad y calidad, porque generan adicción si no se consumen a conciencia y este exceso es el que produce los aumentos de grasa corporal y de peso.La particularidad de la dieta sin harinas es que se restringen todos los alimentos que sean fuente de almidones, por ejemplo:pan, galletitas, pastas, papa, choclo, batata, legumbres, arroz, azúcar y sus derivados (chocolates, golosinas). La alimentación se basa en el consumo de verduras, frutas (exceptuando banana y uva), todo tipo de carnes, huevo y lácteos.
Lo que importa es poder realizar una dieta de este estilo de una manera adecuada para que sea realmente saludable y beneficiosa para nuestra salud y lograr el descenso de peso deseado. ¿Adiós a todas las harinas?
Las harinas blancas son las más procesadas y es más sano reemplazarlas por las integrales, que aportan más fibrasgracias a sus cereales. Sin embargo, hay mucha gente que opta por eliminar todos los tipos de su alimentación.Los nutricionistas no recomiendan la eliminación total de todas las harinas porque los hidratos de carbono, una vez digeridos, se transforman en glucosa y hay órganos y tejidos que se alimentan de ellos, especialmente el cerebro, las retinas y los riñones.
Tengamos en cuenta que este alimento nos aporta energía a largo plazo, sobre todo si son integrales. El problema está en comerlos en exceso o por la noche, ya que esa energía que no se gasta, es la que se va a acumular en forma de depósitos de grasa.Beneficios para el organismo:
Los primeros días son complicados, pero una vez que la ansiedad baja y el cuerpo se acostumbra, se empiezan a notar los cambios. Seguir una alimentación sin harinas por un tiempo brinda varias ventajas:
Adelgazamiento rápido: porque se elimina mucho líquido. Si no se consumen muchas grasas, se pierde volumen en aquellas zonas más complicadas, como piernas y caderas.
Más energíay vitalidad.
Elimina la hinchazón abdominal.
La harina genera un proceso de inflamación en nuestro cuerpo, por lo que cuando dejamos de consumirla empezamos a notar la desinflamación.
Más saciedad luego de comer y el picoteo entre horas desaparecerá.
Se benefician la piel y el pelo: por el efecto depurador de la dieta.
Baja de triglicéridos: porque es el hígado el encargado de fabricar la grasa a partir de la glucosa de los carbohidratos ingeridos. Por lo que si no se consumen carbohidratos no se generará grasa innecesaria.
Menos problemas digestivos ligados al consumo de panificados industriales, porque además de harina y levadura, la mayoría incluye aditivos y químicos. La sensación de hinchazón, dolor estomacal, colon irritable o dolores de panza y cabeza, que son los síntomas más comunes, disminuyen hasta desaparecer en la mayoría de los casos.
Menos antojos: la harina contiene una sustancia llamada gliadina que se encarga de enviar señales al cerebro para decirle que tiene apetito. Por lo que, al restringirla, esto no sucederá.
Aceleración del metabolismo: Las harinas refinadas producen enlentecimiento, por lo que su ausencia acelera al mismo, lo que ayudará a su correcto funcionamiento y sobre todo a quemar grasas. Fuente: Mia





