Alarma social en Salta
Detectan 8.552 alumnos secundarios en riesgo de abandonar la escuela
Según el primer diagnóstico

Un total de 8.552 estudiantes secundarios de Salta presenta riesgo de interrumpir su escolaridad, según el primer diagnóstico del Sistema de Alertas Tempranas presentado por el Ministerio de Educación y Cultura. La cifra equivale al 6,7% de los 127.000 alumnos registrados: 5.685 fueron ubicados en riesgo medio y 2.867 en riesgo alto.
El relevamiento utiliza información del segundo trimestre, cerrado el 4 de septiembre, y todavía es provisorio. El director de Información Educativa provincial, Miguel Gutiérrez, advirtió que la cantidad podría aumentar cuando se incorporen los datos del tercer trimestre.
La herramienta comenzó a implementarse en las 350 escuelas secundarias de educación común de la provincia, tanto orientadas como técnicas, de gestión pública y privada. Su propósito es identificar dificultades antes de que se produzca la desvinculación y permitir que cada establecimiento organice medidas de acompañamiento.
El tablero combina inasistencias, repitencia, sobreedad, falta de promoción y materias desaprobadas. Además de clasificar el riesgo, exige que las escuelas registren las acciones realizadas para sostener la continuidad educativa de cada estudiante.
El ausentismo aparece como la primera señal de preocupación. Gutiérrez explicó que, aunque la normativa contempla un proceso de reincorporación al alcanzar las 15 inasistencias, el sistema propone actuar antes: tres días consecutivos sin asistir deben motivar una intervención para averiguar qué sucede.
Según el funcionario, las faltas frecuentes constituyen uno de los principales problemas de la secundaria y también se extendieron a la primaria después de la pandemia. En algunos establecimientos el ausentismo llega al 20% o al 30%, mientras que en otros supera esos valores.
Educación aclaró que no existe una equivalencia automática entre una cantidad determinada de ausencias y el abandono escolar. Cada trayectoria requiere una evaluación particular, que contemple tanto las faltas justificadas como las injustificadas.
La sobreedad es otro de los factores relevantes, pese a que su incidencia general disminuyó del 47% en 2018 al 30% en 2025, una reducción de 17 puntos porcentuales. El problema sigue teniendo una presencia importante entre quienes acumulan señales de riesgo.
Como ejemplo, Gutiérrez mencionó una escuela con 258 estudiantes identificados por el tablero, de los cuales 200 asistían al turno vespertino. Según el relevamiento citado, casi todos presentaban sobreedad, con apenas seis excepciones.
La repitencia, por su parte, se ubica actualmente en el 11,55% del nivel secundario, en valores similares a los de los últimos años. Durante el período 2024-2025 había rondado el 12%.
Otro dato expone las dificultades para mantener a los alumnos dentro del sistema después de no aprobar el año. De acuerdo con la información presentada por Gutiérrez, de 24.000 estudiantes que no promocionaron, únicamente 11.000 volvieron a inscribirse para repetir. Los otros 13.000 no se matricularon al año siguiente, una situación que el funcionario señaló como uno de los principales puntos de pérdida de estudiantes.
El análisis territorial permite distinguir realidades diferentes. Sin publicar la distribución de los 8.552 alumnos por establecimiento, el Ministerio ubicó a San Martín, Orán y Rivadavia entre los departamentos que históricamente muestran los indicadores secundarios menos favorables.
El sistema permite consultar y descargar información en planillas de Excel, con desagregaciones por departamento, colegio, sección, turno y año de cursado. Esa precisión busca orientar las respuestas según las necesidades de cada comunidad educativa.
Entre las medidas previstas se encuentran el contacto con las familias, clases de apoyo, recuperación en contraturno, tutorías y trabajo en grupos pequeños. También se contemplan reuniones de seguimiento, participación de equipos de orientación, estrategias de revinculación y flexibilización de las trayectorias escolares.
Actualmente, el registro distingue si una ausencia está justificada y permite adjuntar certificados de salud. La intención es ampliar esa información para incorporar el motivo de la falta y dejar asentado qué intervención realizó la escuela.
La puesta en marcha tiene como antecedente una experiencia piloto desarrollada durante los últimos dos años junto con CIPPEC en 50 secundarias de 13 departamentos: 37 orientadas y 13 técnicas. Su evaluación todavía no está concluida. El Ministerio continúa procesando el relevamiento 2025-2026 y prevé disponer de resultados consolidados cuando termine la carga de datos.





