Descubrió que su ginecólogo era su padre después de atenderse con él toda la vida

Morgan Hellquist tiene 35 años y descubrió que si ginecólogo, con quien se atendió toda la vida, en realidad es su papá. Según la demanda judicial que presentó, el médico cambió su propio esperma por el de un donante cuando le hizo una inseminación artificial a la mamá de Morgan, en 1985.
Morgan lo conoce desde la infancia y también se convirtió en su paciente. Se sometió a exámenes vaginales y mamarios con regularidad, incluida la colocación de dos DIU. Ella comenzó a sospechar cuando él hizo comentarios espeluznantes durante un examen de ultrasonido íntimo en abril pasado, según indica la demanda que presentó la semana pasada.
El médico le pidió que se quitara el barbijo porque se veía mejor sin el. Además Wortman, de 70 años, invitó a su esposa al consultorio para ver si podía encontrar un parecido físico entre él y la paciente.
La demanda afirma que el ginecólogo, un reconocido especialista en trastornos menstruales, siempre supo que era el padre biológico de Morgan. Ella, se enteró a los ocho años que nació por inseminación artificial después de que el esposo de su madre quedara paralizado en un accidente, según informa el Washington Post.
Así fue como el Dr. Wortman se transformó en el “héroe de la familia” después del exitoso procedimiento, al que llamaron un “milagro” después de varios intentos fallidos. A la mamá de Morgan le dijo que el esperma era de un estudiante de medicina anónimo de la Universidad de Rochester, Nueva York.
Morgan decidió localizar a su padre biológico y se sometió a una prueba de ADN de ascendencia. Descubrió seis medios hermanos que fueron concebidos por inseminación artificial en la década de 1980. Según la demanda, el ginecólogo los engendró a todos usando en secreto su propio esperma.
El médico, profesor asociado de la Universidad de Rochester, fue “diagnosticado y tratado por una enfermedad mental, incluido el trastorno bipolar”. Ahora, Morgan demandá al ginecólogo por “trauma significativo”, alegando negligencia médica, falta de consentimiento informado, agresión, fraude, negligencia e infligir angustia emocional.





