Cuatro salsas ideales para acompañar la carne

No cabe duda de que el asado, un auténtico emblema de la gastronomía argentina, se ha ganado un lugar especial en los corazones y mesas de todo el país. Esta deliciosa tradición culinaria, que encuentra su apogeo en los almuerzos dominicales, va más allá de la simple parrilla y se convierte en un ritual sagrado para los amantes de la buena comida.
El inconfundible toque ahumado que las brasas otorgan a la carne es, sin lugar a dudas, inigualable. No obstante, la verdadera magia se desata cuando se incorporan salsas y aderezos de ingredientes selectos, elevando la experiencia gastronómica a nuevas alturas y transformando cada bocado en una explosión de sabores.
Si sos de los que disfrutan explorando nuevas fronteras culinarias y añadiendo un toque único a tus creaciones, estas cuatro alternativas para condimentar tu asado son un tesoro que no podés dejar pasar. Son opciones que se suman a los clásicos como el chimichurri y la criolla, ofreciendo a tu paladar un festín de sensaciones.
Salsa barbacoa
Es una preparación que se utiliza para dar sabor a la carne al momento de colocarlas en la parrilla y se caracteriza por brindarle un gusto ácido y dulce. Si bien es muy recurrente como condimento para costillas o pollo, en los últimos tiempos se volvió popular como complemento para otros cortes.
Ingredientes
1 cebolla morada
2 dientes de ajo
3 cucharadas de tomate concentrado
3 cucharadas de kétchup
1 cucharada de salsa worcester o inglesa
2 cucharadas de miel
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de azúcar
Sal
Pimentón
Pimienta negra
Preparación
Primero cortar la cebolla y los dientes de ajo en trozos muy pequeños. Luego freírlos a una temperatura baja en aceite de oliva hasta que tomen color. Una vez listo, incorporar el azúcar y mezclar cada tanto hasta formar un caramelo.
Agregar la sal, la pimienta y retirar del fuego.
Sumar a la mezcla el kétchup, el concentrado de tomate, la miel, el pimentón, la salsa worcester y mixear todo para obtener la consistencia deseada. Llevar a la heladera hasta el momento que la utilicen.
Mermelada de morrones
Sumar a la mezcla el kétchup, el concentrado de tomate, la miel, el pimentón, la salsa worcester y mixear todo para obtener la consistencia deseada. Llevar a la heladera hasta el momento que la utilicen.
Ingredientes
500 gr de morrón rojo
200 gr de azúcar
50 cc de agua
50 ml de vinagre de manzana o arroz.
Preparación
Limpiar los morrones, quitarle las semillas y cortar cada uno en cubos parejos y pequeños. Luego colocar en una sartén junto con el azúcar, el agua y el vinagre.
Cocinarlos a fuego medio durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando la preparación hasta que el líquido comience a espesar. No debe espesar mucho, ya que hay que tener en cuenta que la mermelada toma un poco más de textura al enfriarse. De ser necesario, si el líquido evapora demasiado pronto, se puede ir añadiendo un poco más de agua a la mezcla.
Cuando los morrones estén cocidos y alcance la textura deseada, retirarlo del fuego. Procesar la mezcla y pasar a un frasco hermético y esterilizado (se puede conservar en la heladera hasta por dos semanas).
Salsa alioli
No cabe duda de que el asado, un auténtico emblema de la gastronomía argentina, se ha ganado un lugar especial en los corazones y mesas de todo el país. Esta deliciosa tradición culinaria, que encuentra su apogeo en los almuerzos dominicales, va más allá de la simple parrilla y se convierte en un ritual sagrado para los amantes de la buena comida.
El inconfundible toque ahumado que las brasas otorgan a la carne es, sin lugar a dudas, inigualable. No obstante, la verdadera magia se desata cuando se incorporan salsas y aderezos de ingredientes selectos, elevando la experiencia gastronómica a nuevas alturas y transformando cada bocado en una explosión de sabores.
Si sos de los que disfrutan explorando nuevas fronteras culinarias y añadiendo un toque único a tus creaciones, estas cuatro alternativas para condimentar tu asado son un tesoro que no podés dejar pasar. Son opciones que se suman a los clásicos como el chimichurri y la criolla, ofreciendo a tu paladar un festín de sensaciones.
Mermelada de morrones
Sumar a la mezcla el kétchup, el concentrado de tomate, la miel, el pimentón, la salsa worcester y mixear todo para obtener la consistencia deseada. Llevar a la heladera hasta el momento que la utilicen.
Ingredientes
500 gr de morrón rojo
200 gr de azúcar
50 cc de agua
50 ml de vinagre de manzana o arroz.
Preparación
Limpiar los morrones, quitarle las semillas y cortar cada uno en cubos parejos y pequeños. Luego colocar en una sartén junto con el azúcar, el agua y el vinagre.
Cocinarlos a fuego medio durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando la preparación hasta que el líquido comience a espesar. No debe espesar mucho, ya que hay que tener en cuenta que la mermelada toma un poco más de textura al enfriarse. De ser necesario, si el líquido evapora demasiado pronto, se puede ir añadiendo un poco más de agua a la mezcla.
Cuando los morrones estén cocidos y alcance la textura deseada, retirarlo del fuego. Procesar la mezcla y pasar a un frasco hermético y esterilizado (se puede conservar en la heladera hasta por dos semanas).
Salsa romesco
Esta es una preparación típica de la cocina catalana, que acompaña muy bien tanto carnes como pescados a la parrilla, potenciando sus sabores y generando una explosión en el paladar de los degustadores.
Ingredientes
3 tomates maduros
Una cabeza de ajo pequeña
2 morrones rojos
15 gr de almendras
15 gr de avellanas
Una rodaja de pan lactal
250 gr de aceite de oliva extra virgen
100 gr de Vinagre
1 cucharadita de ají molido
Pimentón dulce a gusto
Sal a gusto
Pimienta a gusto
Preparación
Saltear los ajos picados y los tomates en cubos (tienen que estar sin semillas) en una sartén con un chorro de aceite de oliva, hasta que estén tiernos y apenas dorados. También se pueden cocinar a la manera tradicional: cubrir la cabeza entera de ajo y los tomates con papel aluminio, cocinar en horno a fuego medio hasta tiernizar y luego pelar los vegetales, retirando las semillas del tomate. Dejarlo a un lado.
Luego tostar las avellanas y almendras en una sartén a fuego medio, removiendo a cada rato para que no se quemen. Si se prefiere pueden ser tostadas en el horno a baja temperatura por apenas unos minutos, cuidando que no se pasen porque quedan amargas.
Tostar la rebanada de pan lactal en horno, sartén o tostadora.
Unir los vegetales cocidos con el morrón picado, los frutos secos, el pan y el resto de los ingredientes de la receta y procesar o mixear hasta alcanzar una textura espesa de color anaranjado. Salpimentar y utilizar para salsear la carne asada. Guardar lo que no se va a utilizar en la heladera.
Con información de Crónica Recetas





