Cuáles son los tratamientos que sirven hoy para frenar a Ómicron

En tanto, para los pacientes leves o moderados hay otros tratamientos. Varios han demostrado ser efectivos en las primeras etapas de la enfermedad COVID-19. En los Estados Unidos, la autoridad regulatoria de medicamentos autorizó para uso de emergencia a los anticuerpos monoclonales de la empresa Regeneron en noviembre de 2020.
Ese tratamiento de Regeneron se desarrolló después de analizar algunos de los diversos tipos de anticuerpos producidos por personas que se recuperaron con éxito de la COVID-19 y de ratones modificados genéticamente que fueron inmunizados. Se llaman casirivimab e imdevimab. La Organización Mundial de la Salud los recomendó en setiembre pasado. Se pueden indicar en pacientes con síntomas leves o moderados, pero con un alto riesgo de requerir hospitalización por presentar alguna comorbilidad, o para aquellos pacientes graves cuyo sistema inmunológico no produce anticuerpos.
Entre otros anticuerpos monoclonales, se encuentra también el sotrovimab, que fue desarrollado por las empresas GSK y Vir Biotechnology. Está diseñado para permanecer en los pulmones para que ataque al coronavirus cuando ingrese al cuerpo. En un ensayo de fase 3 del fármaco, los investigadores descubrieron que el sotrovimab consiguió una reducción importante del riesgo de hospitalización.
El 23 de diciembre pasado, hubo una sorpresa con respecto al impacto de Ómicron. Científicos del Instituto Pasteur y del Instituto de Investigación sobre Vacunas, en colaboración con la KU Leuven, en Lovaina, Bélgica, el Hospital Regional de Orleans, el Hospital Europeo Georges Pompidou, el Inserm y el CNRS, publicaron un estudio en la revista Nature en el que advirtieron que había una “considerable” reducción del beneficio de los anticuerpos monoclonales que analizaron contra la infección por Ómicron.
Los científicos empezaron por probar nueve anticuerpos monoclonales utilizados en la práctica clínica o en desarrollo preclínico. Seis anticuerpos perdieron toda la actividad antiviral, y los otros tres fueron de 3 a 80 veces menos eficaces contra Ómicron que contra Delta. Los anticuerpos Bamlanivimab/Etesevimab, Casirivimab/Imdevimab y Regdanvimab ya no tenían ningún efecto antiviral contra Ómicron. La combinación Tixagevimab/Cilgavimab fue 80 veces menos eficaz contra Ómicron que contra Delta.
Los estudios recientes que evaluaron los efectos de los anticuerpos monoclonales ante la infección por Ómicron se hicieron in vitro. Esos resultados generaron preocupación y quizá impacte sobre su uso en casos de personas con la infección con Ómicron.
Además, hay otro grupo de medicamentos contra el COVID-19 que son los antivirales. Algunos son por vía oral y otros por vía endovenosa. Al tomarlos, una persona con COVID-19 reduce la carga viral y baja el riesgo de que la infección pueda avanzar. Hasta el momento, se ha encontrado que el molnupiravir, desarrollado por la empresa MSD y el nirmatrelvir (de la empresa Pfizer) son dos antivirales que pueden ser indicados para pacientes adultos ambulatorios con enfermedad leve a moderada de aparición reciente y factores de riesgo de COVID-19 grave.
Días atrás, ante el potencial impacto de Ómicron, el doctor Mikael Dolsten, director científico y presidente de investigación de Pfizer, dijo a través de un comunicado que su antiviral se había diseñado “específicamente para que conserve su actividad frente a los coronavirus, así como frente a las variantes actuales de interés con mutaciones predominantes de la proteína de la Espiga."
Otro antiviral es el remdesivir, desarrollado por Gilead Sciences. Está autorizado en la Argentina por la autoridad regulatoria de medicamentos, la ANMAT. Se había evaluado originalmente como un antiviral contra el ébola y la hepatitis C, pero no obtuvo buenos resultados. Se lo estudió contra el coronavirus. Al insertarse en los genes del coronavirus, el fármaco actúa sobre su replicación.
Según el laboratorio, el remdesivir se ha asociado a una reducción significativa en la mortalidad en 3 estudios presentados en el World Microbe Forum, que involucraron más de 100,000 pacientes de la vida real. Recientemente se anunciaron resultados positivos de un estudio de investigación de fase 3 que evalúa la eficacia y seguridad en curso de tres días de Remdesivir para uso intravenoso en el tratamiento de COVID-19 en pacientes no hospitalizados con riesgo alto de progresión de la enfermedad. En Canadá, se hizo un estudio - aún sujeto a revisión de pares- que sugeriría que los pacientes hospitalizados que recibieron el fármaco reducen el riesgo de requerir ventilación mecánica.





