Carta al Director

Sr Director
Cuando nos diseñaron y nos fabricaron, nos pusieron una boca llena de dientes, para triturar la comida antes de mandarla a la "bodega".
Hoy los argentinos no sonríen tanto como antes, tal vez sea por el estado de la falta de piezas dentales. Muchos usan la boca para rumiar, masticar, degustar, saborear o simplemente comer y hablar.
Quienes son los encargados de mantener la salud de los dientes son los odontólogos. Ellos se encargan de reparar los que quedan y los técnicos en reponer los que faltan. Para tener buenos dientes es necesario tomar calcio y desde chicos debemos tomar leche. Pero gracias a las usinas lácteas se hace difícil acceder. Es que en aras de proteger nuestra salud, nos la venden a precios siderales, pero la compran a centavos. Claro que los "gringos de campo" que la toman directamente de la "fábrica" están saludables y con las mejillas coloradas. Esta es una de las razones por la cual los ciudadanos pierden los dientes. La otra puede ser que por "rumiar las broncas" y "masticar las palabras" y por ser cosas virtuales, se chocan entre si y se rompen. Que el club de nuestros amores pierde un partido, que la voladura de Rio III, que el corralito y todos los sucesos sin resolver nos hace "apretar" los dientes y cuando están débiles, se quiebran.
Los odontólogos han hecho el Juramento Hipocrático, pero queda en eso, un juramento en vano. Los técnicos, han creado prótesis que sustituyen a los dientes caídos, pero los médicos dentales le pagan a los mecánicos poco y lo cobran al triple como mínimo. Esta medicina se ha "mafiosado" y no permiten que los precios sean accesibles para la población. Claro que esto no es un aviso para la DGI de que ganan mucho ya que pagan impuestos ¿los pagan?
Gracias
Yamile S Dream – 35254905





