Fáciles, cremosos y sin prender el horno
Canelones de calabaza y choclo
La calabaza aporta un toque dulce que combina a la perfección con el sabor del choclo y el relleno cremoso.

Los canelones de calabaza y choclo son una opción diferente a los tradicionales de pasta y mucho más fáciles de preparar. Usando masa de tarta se arman en un par de pasos y, además, no requieren horno para quedar listos.
El relleno tiene una consistencia bien cremosa que se combina con el dulzor suave de los vegetales, dando como resultado un plato rendidor y reconfortante. También es una receta flexible, que se puede modificar según los ingredientes de tu heladera.
Ingredientes
1 paquete de masa de tarta
500 gramos de calabaza
1 lata de choclo
1 cebolla
2 cucharadas de queso crema
100 gramos de queso cremoso o muzzarella
2 cucharadas de queso rallado
1 cucharada de aceite
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Salsa de tomate, cantidad n
ecesaria
Paso a paso
Cocinar la calabaza hasta que quede tierna. Se puede hervir, cocinar al vapor o hacer en el microondas. Una vez lista, pisarla hasta obtener un puré y reservar.
Picar la cebolla y rehogarla en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente. Agregar el choclo y cocinar durante unos minutos para que tome sabor.
Incorporar el puré de calabaza a la preparación y mezclar bien. Sumar el queso crema y condimentar con sal, pimienta y un poco de nuez moscada. El relleno tiene que quedar cremoso, pero con suficiente consistencia para poder armar los canelones.
Cortar la masa de tarta en rectángulos. Colocar una porción del relleno en uno de los extremos y enrollar con cuidado hasta formar cada canelón.
Cubrir el fondo de una sartén amplia con un poco de salsa de tomate y acomodar los canelones uno al lado del otro. Agregar más salsa por encima y distribuir el queso cremoso o muzzarella.
Tapar la sartén y cocinar a fuego bajo durante unos minutos, hasta que la masa esté cocida y el queso se haya derretido. Es importante mantener el fuego bajo para que se cocinen sin quemarse en la base.
Terminar con queso rallado y dejar reposar un par de minutos antes de servir. De esta manera, el relleno se asienta y los canelones quedan más fáciles de porcionar. Crónica





