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lunes 14 de septiembre de 2026

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¿Caeremos nuevamente en otra improvisación?

En el mediodía de este pasado miércoles, publicamos una nota con un comunicado en el que se daba a conocer por qué no están dadas las condiciones para el regreso a clases presenciales.

Tal comunicado estaba emitido por los docentes que integran Tribuna Docente, y si resumimos rápidamente los conceptos esenciales de esa nota, vamos a notar que el reclamo se basa, fundamentalmente, en laincertidumbre.

Y frente a esa falta de claridad y de comunicación directa y sin filtros, que siempre debiera haber entre un Gobierno y los distintos estamentos de la Sociedad, la mencionada agrupación acusa al Gobernador de poner en riesgo a estudiantes y docentes.

Apuntan a laseguridad e higiene.¿Y quiénes más que los propios docentes van a conocer mejor las condiciones y el estado edilicio de una escuela para deducir que se va a crear el ámbito donde haya higiene y seguridad?

Hace ya tiempo que se habla de las clases presenciales, pero lo cierto es que las medidas concretas, conversadas con absoluta claridad y con la certidumbre de que se van a poder cumplir en todas las escuelas, no en algunas, se tira todo ese tratamiento, siempre hacia adelante, cuanto mas cerca de los acontecimientos mejor, o sea como dice el dicho “el caballo detrás del carro”.

Faltó y falta acondicionamiento edilicio que abarque a todas las escuelas, y el tiempo sobró porque fue un año entero sin clases.

Por supuesto que también hay reclamos que tienen que ver con el bolsillo de los, docentes, con salarios muy atrasados, pero todos los sectores los tienen. Sin ir más lejos, UPCN ya pide un 46% de aumento salarial a partir de febrero.

Otro aspecto que también preocupa es la vacunación, porque las remesas escasean y el inicio de las clases está ahí. Muy cerca.

Desde otro sector docente más conocido, como el SIDCA, también dicen que no están dadas las condiciones, y Sergio Guillamondegui pone el acento, en el aspecto más agravante, que es la situación epidemiológica que sostenidamente se viene dando en nuestra provincia.

Ya publicamos una nota con las declaraciones del gremialista, y rescatamos el siguiente párrafo: “Hemos pedido que el ministerio de Educación se expida sobre cuál va a ser la política que va a tener, no conocemos los protocolos que hay, cuál es la intención del ministerio y sobre todo cual es la voluntad política de la vuelta a clases”

Y podríamos decir… que con pandemia o sin pandemia, ¿casi siempre, casi todo, es una cuestión política…?

Inclusive, acota que tampoco está clara la cuestión pedagógica a encarar en la pretendida nueva etapa presencial.

Pero no pongamos todas las cargas de los reclamos únicamente en los docentes. También los padres están muy inquietos con toda esta situación y se preguntan cómo va a ser y que va a resultar. ¿Y los alumnos, como se van a comportar, le vamos a exigir a ellos, todo el peso de la responsabilidad a asumir ante una instancia conocida, pero al mismo tiempo inédita?.

No olvidemos la experiencia de Europa, donde hubo países en los que volvieron las clases presenciales y hubo muchos problemas, y la situación epidemiológica y sanitaria se complicó.

Catamarca, en el aspecto epidemiológico está, claramente, mucho peor ahora, que cuando se suspendieron las clases en marzo del 2020.

El hecho es que si bien tanto desde el Gobierno Nacional como desde el provincial se propugna la vuelta a clases, a la hora de revelar detalles sobre las condiciones en que se concretará ese paso, sólo abundan los interrogantes y lo que decíamos al principio: la incertidumbre.

Todo indica que los métodos en cuanto a los protocolos y cuidados a seguir, todavía no se difunden con claridad, porque todavía no están definidos.

Dijo el Gobernador Jalil: “Hay que comenzar con un protocolo, tienen que participar los directores, los padres. Creo que si tenemos un buen protocolo, si tenemos el acompañamiento de la sociedad, las clases van a comenzar. Lo mejor que puede pasar es que las clases empiecen”.

Y no decimos que sea totalmente improcedente que en algún momento comiencen las clases, pero lo que todos queremos es muy simple: certezas, certidumbre, o ¿Caeremos nuevamente en otra improvisación?

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