Budín suizo

La merienda es ese momento del día que invita a frenar la rutina y disfrutar algo rico, casero y reconfortante. Entre mates, café o té, las preparaciones dulces ganan protagonismo y se convierten en el acompañante ideal para compartir o darse un gusto.
En ese universo de recetas tradicionales, el budín suizo aparece como una opción poco conocida pero sorprendente, con una combinación de ingredientes que lo hace distinto y perfecto para quienes buscan innovar sin complicarse en la cocina.
Ingredientes para el budín suizo
50 g de manteca
100 g de azúcar
1 y ½ yemas
½ manzana grande rallada
25 g de nueces picadas
1 cucharada de cacao amargo
1 ½ cucharada de leche caliente
50 g de bizcochuelo o budín (puede ser integral o de avena)
½ cucharadita de polvo de hornear
Esencia de vainilla
3 claras batidas a nieve
Preparación paso a paso
1. Base cremosa
Batir la manteca blanda con el azúcar hasta lograr una textura tipo pomada, bien suave y homogénea.
2. Incorporar las yemas
Agregar las yemas de a poco, integrando bien para que la mezcla no se corte.
3. Sumar fruta y frutos secos
Incorporar la manzana rallada y las nueces picadas. Mezclar hasta integrar todos los ingredientes.
4. Preparar el cacao
Disolver el cacao en la leche caliente y dejar entibiar. Luego, sumar a la preparación.
5. Integrar el "seco" diferente
Desmenuzar el budín o bizcochuelo y agregarlo junto con el polvo de hornear y la esencia de vainilla.
6. Airear la mezcla
Agregar las claras batidas a nieve con movimientos envolventes para mantener la esponjosidad.
7. Horneado
Colocar en una budinera enmantecada y enharinada. Llevar a horno moderado (180°C) durante unos 30 minutos o hasta que esté cocido.
8. Final
Dejar enfriar, desmoldar con cuidado y servir solo o acompañado con frutas o crema.
Consejos para que salga perfecto
Usar manteca a punto pomada: esto garantiza una mezcla más aireada y una mejor textura final.
No sobremezclar: una vez incorporados los ingredientes, mezclar lo justo para no perder esponjosidad.
Batir bien las claras: este paso es clave para lograr un resultado liviano. Incorporarlas con movimientos suaves.
Controlar el horno: cada horno es distinto, por eso conviene pinchar con un palillo antes de retirar.
Sumar un toque extra: podés agregar más frutos secos, chips de chocolate o un poco de canela para personalizar la receta.
Dejar enfriar antes de desmoldar: evita que se rompa y mejora la consistencia.
Tip final: Si lo dejás reposar unas horas antes de servir, los sabores se intensifican y el resultado es todavía más rico.





