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miércoles 16 de septiembre de 2026

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Azotó a su hija y mató a su mascota porque perdió la nota de los mandados

Un hombre de 74 años se sentó con una chica en el tren y no paró de acosarla en el viaje

Una joven madre fue detenida en la ciudad santiagueña de Choya, acusada de agredir con un cable a su hija de 7 años por haber perdido un papelito para el fiado de alimentos y, además, está acusada de haber matado a golpes a la mascota de la niña.

Allí se sostiene la base investigativa de la fiscal Natalia Simoes, quien requirió la aprehensión de la mujer ya que el grave incidente se registró en la vía pública y hubo varios testigos que reaccionaron enfurecidos y corrieron a pedir ayuda a la policía.

Todo comenzó con un mandado a las 9 de la mañana. La progenitora, de 26 años, les entregó un papelito a sus dos hijas de 2 y 7 años. Su misión era trasladarse hasta el almacén y pedir alimentos al fiado, trascendió. Salieron rumbo al negocio, acompañadas por la mascotita.

En el camino, las chiquitas perdieron el papel y comenzaron a llorar, temerosas de que su mamá fuera a pegarles, ya que era el habitual trato que recibían en su casa.

Las nenas anduvieron deambulando en las calles, ya que sabían que las esperaba una agresión física. Al no retornar a su casa, la mujer salió a buscarlas, ya armada con un cable.

Halló a sus hijas sedientas, con hambre, pero sobre todo aterradas por el castigo por venir.

Al enterarse de que habían perdido el papel, la madre no habló mucho. Dejó que el cable lo hiciera, para padecimiento de las dos nenitas.

Los testigos señalaron que quien peor la pasó fue la de 7 años. Recibió golpes en la espalda, en los brazos y piernas.

Como el perrito ladraba, la joven redireccionó su ira hacia él. Lo azotó de tal manera que le provocó la muerte.

Inmediatamente, furiosa, la mujer tomó del brazo a las dos niñas y las llevó de regreso, casi a la rastra hacia la casa. Mientras mascullaba bronca e insultos, la agresora recorrió los casi 500 metros y los vecinos la vieron literalmente destilar bronca.

A su lado, las niñas lloraban y la mayor se tocaba la espalda y extremidades superiores. El Liberal

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