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lunes 14 de septiembre de 2026

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Aún no existe un plan para ellos

Aún no existe un plan para ellos

Sin duda alguna, y más allá de que no significa la solución definitiva a corto plazo, para darle el fin a esta pandemia que tantos problemas nos ha traído en los últimos tiempos, la vacuna, es la alternativa más importante, obviamente complementada con las medidas de cuidado personal y hacia los demás que deben tomarse, para impedir en el mayor grado posible, la propagación del coronavirus.

Por supuesto que también incide, la vigencia en todo el mundo de las nuevas cepas, porque el COVID-19, se manifiesta permanentemente de una manera muy “caprichosa” y enigmática, y nos sorprende continuamente.

Pero cualquiera sea la nueva realidad que nos toque vivir, la vacuna sigue siendo un norte que todos debemos alcanzar, para morigerar los efectos, a corto y largo plazo del mencionado virus.

El hecho es que, desde el principio de la salida de las distintas vacunas han surgido en nuestro país y correlativamente en nuestra provincia planes para seguir en lo posible un orden que permita atender las necesidades más urgentes de los distintos grupos poblacionales.

Pero como ocurre en tantos otros aspectos, la determinación de las urgencias, no tienen siempre coincidencias en los distintos sectores y es el Estado, ya sea nacional o provincial el que tiene que regular todo ello.

Pero también ello depende de la cantidad de dosis que van arribando, ya que ello ha sido muy irregular y por consiguiente no se ha podido atender a todos los sectores como realmente debió haber sido e inclusive dentro de un mismo sector de la población, aún no ha podido completarse la cantidad de dosis asignadas.

Sin irnos a los extremos, consideremos, por ejemplo, al sector docente. Hubo una parte de dicha población de educadores que han sido vacunados, pero por estos momentos, la falta de inoculación de muchos docentes, especialmente en el interior provincial, ha provocado, más allá de que hay otras causas, la determinación de un paro de la Intersindical, justamente para reclamar la vacunación de docentes, que ante la presencialidad que deben afrontar, se exponen ellos y los alumnos a la trasmisión del virus. Y ya hubo muchos casos e inclusive muertes.

Recién ahora, ha comenzado un plan para los no docentes.

Hay otros sectores, por ejemplo el de los taxistas y remiseros, que piden ser vacunados y hasta ahora, no hay ningún plan para ellos.

También ahora reclaman ser vacunados los choferes de colectivos, a partir de un caso positivo que se registró hace pocas horas, con un chofer, que provocó el aislamiento de una cierta cantidad de pasajeros y la UTA ya ha emitido un comunicado al respecto.

Los reclamos son muchos, pero lo cierto es que no hay aún suficientes vacunas, y las que hay, se priorizan para los trabajadores de la Salud, para los adultos mayores y para los grupos de riesgo.

Hay un plan para el personal de seguridad, pero aún no se ha podido completar. En el mencionado sector, hay muchos contagiados, y personal aislado.

Otro grupo considerado sensible, pero que no tiene ningún plan de vacunación, es el sector de las personas con capacidades diferentes.

En relación a ello, ha hecho declaraciones en la mañana de este pasado jueves, la Directora de APIFADIM. (Asociación Civil de Personas y Familiares de Personas con Discapacidad Motora), Griselda Bazán, quien manifestó que en la provincia hay nada menos que 58.316 personas con discapacidad.

Los discapacitados quedaron afuera de los grupos de riesgo, a pesar de contar con todos los requisitos para acceder a la inoculación.

Al respecto, Bazán fue concluyente: “En la provincia no hay un plan estratégico de vacunación para personas con discapacidad”

Luego manifestó: “La gente del ministerio de salud nos explicó que con solo registrarse teníamos que solicitar el turno, pero hace más de un mes y medio que padres de personas con discapacidad hicieron el trámite y aún no los convocan. Tenemos mucho miedo y preocupación”.

La situación es preocupante para muchos sectores, pero la clave va a estar, en una justa distribución de las vacunas, no solo aquí en Catamarca, o a nivel país, sino en todo el mundo, y hoy las vacunas se necesitan como el agua. Deben evitarse los monoplios de algunos países, debe liberarse las patentes y los países que cuentan con la infraestructura, fabricar, bajo estrictas licencias científicas, sus propias vacunas.

Será la única manera, complementado ello con todos los cuidados que se deben seguir, de comenzar a ganarle al virus, ya que se han perdido muchas batallas.

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