Ajo: cómo sembrarlo y cuidarlo en tu propia casa

El ajo es uno de esos cultivos ideales para sembrar a partir de marzo y después poder disfrutarlo en octubre cuando está promediando la primavera.
Para su correcto crecimiento solo bastará de suelo directo o alguna maceta con 10 centímetros de profundidad y unos cuidados que bien pueden servir como terapia.
El cultivo de ajo se puede hacer con los dientes de uno comprado en la verdulería y de cada uno de esos dientes sembrados, se obtendrá una cabeza en la cosecha.
Enterrar los dientes a unos 3 centímetros, taparlos con tierra y apisonar. Cada diente debe estar a unos 10 centímetros del otro.
Regar de manera suave y en 2 semanas se verán las primeras germinaciones.
Es importante tener en cuenta que el riego debe ser moderado realizándose cada una semana aproximadamente, sin generar charcos. Este proceso se va a mantener durante algunos meses.
En los comienzos de la primavera pueden empezar a aparecer los tallos con una flor que se debe cortar, para hacerlo se debe sujetar firmemente el tallo del ajo así no se desprende del suelo.
Luego a mediadios de octubre comenzarán a aparecer las hojas que hay que dejarlas que alcancen una buena altura y entonces empezar a anudarlas para que se sequen y de esa manera los nutrientes vayan hacia el bulbo.
Finalmente, después de dos o tres semanas del anudado se empezará a secar el tallo y entonces es momento de sacar el ajo haciendo palanca con el suelo.
Por último se deben quitar las raíces y hojas podridas. Ya sin nada, se debe dejar secar al sol durante dos días, lo que evitará que se pudra más adelante.





