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lunes 14 de septiembre de 2026

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“A Seguro se lo llevaron preso…”

Es un viejo dicho, que permanentemente se aplica, y que en los últimos tiempos, donde pocas cosas parecen previsibles, tiene más vigencia que nunca.

Y si no, miremos lo que viene ocurriendo con la pandemia que afecta al mundo, donde casi todos los días nos encontramos con buenas y malas nuevas, según de lo que se trate.

Así ocurre que hay lugares donde piensan que casi están a salvo del coronavirus, y luego sobreviene un rebrote y hay lugares, donde se ha impuesto un “toque de queda”, y las fiestas la van a pasar en cuarentena.

Lo cierto es que, si bien en nuestra provincia y en nuestro país, no estamos en cuarentena y aquí transitamos la etapa verde, que es la menos limitada de las etapas, ocurren situaciones que no son favorables.

Ya se habla de un rebrote importante a nivel país, coincidiendo con la apertura del turismo, y provincias enteras comienzan a intercomunicarse turísticamente, y la gente piensa en las vacaciones, pero antes que eso están las Fiestas de Navidad y Año nuevo, aunque en un punto converge todo, porque muchos tienen familiares en otros Distritos y deben viajar.

Y mucha gente se relaja y deja de tomar medidas preventivas, porque se aferran a la posibilidad de que pronto llegue la vacuna y se halle la solución a todos los problemas de la pandemia. Eso no es así.

Analicemos primero la situación de las distintas vacunas y el acceso de nuestro país y Catamarca a ellas.

En primer lugar,se nota que hay una puja económica y de prestigio en las distintas empresas farmacológicas y laboratorios científicos que producen las vacunas y que los Estados deben pagar un precio por ellas.

En el caso de la vacuna rusa, la Sputnik 5, si bien el Ministro de Salud de la Nación, había dudado que pueda estar en la Argentina en el mes de diciembre, como estaba previsto, porque habría problemas con el transporte aéreo, lo último que trascendió, es que a pesar de algunas dificultades, la primera remesa, estaríaen la Argentina el 23 de diciembre, para vacunar, ( pero sería recién en enero), a 300.000 personas,

El grueso de la remesa, sería entre los meses de enero y febrero, pero abarcaría a unas 5 millones de personas, unacantidad aún baja, en relación a la población total.

A nivel de efectividad de la vacuna, la Oxford AstraZeneca, que se está produciendo en la Argentina, científicos están aseverando que del 94 % de efectiva que era antes, solo tendría un 60%, y eso podría llevar a que en lugar de dos dosis, sería necesario aplicar tres dosis.

En el caso de Pfizer, de acuerdo a las declaraciones del Ministro de Salud, impone condiciones que no son aceptables, y por eso no se ha llegado aún a un acuerdo.

En coincidencia con lo que opinan mayoritariamente los científicos, es fundamental evitar las reuniones sociales en estos días para que cuando llegue Navidad y Año nuevo, haya menos posibilidades de que en las reuniones haya personas contagiadas que puedan, a su vez, contagiar a los demás.

Y aún llegando la vacuna, que no sabemos bien en qué medida va a llegar, vamos a tener que seguir manteniendo medidas preventivas, las que ya conocemos, porque la pandemia no se va terminar con su aplicación.

Científicos de primer nivel aseguran que para lograr un grado importante de inmunidad, se necesita vacunar entre un 70 y un 75 % de la población y aquí en Catamarca, con suerte, se podría vacunar, en una primera etapa, aun no se sabe exactamente, al 30% de la población.

Preservarse los días previos, no para hacer una cuarentena y aislamiento estricto, sino elegir las actividades, tratando de no estar en lugares con mucha concurrencia de personas, es una de las reglas básicas.

Al haber circulación comunitaria, en cualquier lugar uno puede tomar contacto con el virus.

Por supuesto, lo que todo el mundo sabe, pero todos no cumplen, como el uso del barbijo de manera correcta, tapando boca y nariz, el distanciamiento con otras personas el uso de alcohol diluido o en gel y el lavado de manos.

Todo ello es un acto de protección a uno mismo y un acto de responsabilidad social.

Preferentemente, si la vivienda lo permite, reunirse al aire libre, en un patio, en unterreno, en la terraza.

Si es un espacio cerrado, mantener las ventanas y puertas abiertas, para que haya circulación de aire.

Otra recomendación es no compartir vasos y cubiertos y si es posible, llevarse los propios.

No tiremos todo por la ventana, no perdamos el control de la situación, porque las personas mayores, padres, abuelos o personas con enfermedades previas, pueden salir por tales ventanas, y no volver. Si los jóvenes quieren a sus padres y abuelos o si son del grupo de riesgo, por las distintas causas que existen, no nos descuidemos y sigamos las normas, una vez más, no perdamos el control de nosotros mismos y de los demás.

Ojalá que muchas de las situaciones adversas que describimos en esta nota no se den y todo sea de la mejor manera posible, pero como dice el dicho; “A Seguro se lo llevaron preso”.

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