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miércoles 16 de septiembre de 2026

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Crímenes de la dictadura

A 50 años de La Noche de los Lápices: el plan sistemático que intentó borrar a una generación de estudiantes

Historia, contexto político, el circuito de tortura y la memoria intacta a medio siglo de uno de los crímenes más emblemáticos de la dictadura.

A 50 años de La Noche de los Lápices: el plan sistemático que intentó borrar a una generación de estudiantes

La madrugada del 16 de septiembre de 1976, la capital bonaerense se convirtió en el escenario de una cacería planificada contra la juventud. Tropas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y efectivos del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército irrumpieron en las viviendas de un grupo de estudiantes secundarios de La Plata, secuestrándolos en la oscuridad e integrándolos al circuito clandestino de detención y exterminio de la dictadura cívico-militar.

A medio siglo de aquellos hechos, la llamada "Noche de los Lápices" permanece en la memoria colectiva como uno de los símbolos más oscuros de la represión ilegal ejercida por el terrorismo de Estado sobre la militancia estudiantil.

El origen del reclamo y la respuesta represiva

Durante el otoño y la primavera de 1975, en pleno periodo democrático precalentado por la violencia paraestatal de la Triple A, las agrupaciones secundarias, con fuerte presencia de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y la Juventud Guevarista, habían protagonizado intensas movilizaciones en reclamo del Boleto Estudiantil Secundario (BES). La conquista de la tarifa diferenciada para el transporte público fue vista por el poder militar como una manifestación del germen político en las aulas.

Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, las autoridades de facto retiraron el beneficio y comenzaron a elaborar listas negras en las escuelas secundarias platenses, entre ellas el Colegio Nacional, la Escuela Normal Nº 3 y el Colegio de Bellas Artes. La cúpula militar definió la participación estudiantil como "subversión en las aulas".

Diez estudiantes en la mira

El operativo represivo fue ejecutado bajo el mando del jefe de la Policía Bonaerense, coronel Ramón Camps, y su mano derecha, el director de Investigaciones Miguel Etchecolatz.

Entre la noche del 16 de septiembre y los días subsiguientes, diez adolescentes de entre 14 y 18 años fueron arrancados de sus hogares:

  • Claudio De Acha (17 años)

  • María Clara Ciocchini (18 años)

  • María Claudia Falcone (16 años)

  • Francisco López Muntaner (16 años)

  • Daniel Alberto Racero (18 años)

  • Horacio Ángel Ungaro (17 años)

  • Emilce Moler (17 años)

  • Patricia Miranda (17 años)

  • Gustavo Calotti (18 años)

  • Pablo Díaz (18 años)

El circuito del horror

Tras su secuestro, las víctimas fueron trasladadas a dependencias clandestinas donde sufrieron interrogatorios bajo tortura física y psicológica. El itinerario del horror incluyó pasos por la Division de Investigaciones de Arana (Pozo de Arana), la Brigada de Investigaciones de Quilmes, la Brigada de Avellaneda y el Pozo de Banfield.

Seis de los diez jóvenes —De Acha, Ciocchini, Falcone, López Muntaner, Racero y Ungaro— continúan desaparecidos. Únicamente cuatro de ellos —Pablo Díaz, Emilce Moler, Gustavo Calotti y Patricia Miranda— sobrevivieron tras permanecer meses en cautiverio y a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

El testimonio brindado por Pablo Díaz durante el histórico Juicio a las Juntas en 1985 resultó clave para visibilizar a nivel global el exterminio de los jóvenes platenses y reconstruir las últimas horas con vida de sus compañeros.

De las aulas a la legislación de la memoria

El impacto de La Noche de los Lápices derivó en luchas institucionales por el resguardo de la memoria. En 1998, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires sancionó la Ley 10.671 (modificada luego por la Ley 12.030), que estableció el 16 de septiembre como el Día de los Derechos del Estudiante Secundario.

A nivel nacional, en 2014 el Congreso de la Nación promulgó la Ley 27.002, formalizando la fecha en todo el país para promover actividades pedagógicas y debates sobre la vigencia de la democracia y los Derechos Humanos en los establecimientos educativos.

A 50 años del operativo, organismos de derechos humanos, centros de estudiantes y unidades académicas continúan reivindicando la memoria de los adolescentes platenses como pilar fundamental contra los discursos negacionistas y el olvido institucional.

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