Se despertó tras una larga noche de fiesta y se encontró con un perro desconocido en su propia cama

Cuando Mia Flynn salió de su casa el pasado 17 de mayo para ir a una fiesta en Gales nunca imaginó lo que pasaría después.
Tras varios tragos y copas, el alcohol empezó a hacer lo suyo y los recuerdos de una noche con amigos se fueron desvaneciendo conforme pasaron las horas.
En medio del trajín decidió tomar su celular y comenzar a grabar a través de la aplicación Snapchat todo lo que estaba viviendo.
Finalmente, llegó a su casa, se acostó en su cama y se fue a dormir.
“Tengo demasiado miedo como para moverme de mi propia cama”, explicó en un video a la mañana siguiente.
Luego, enfocando hacia un costado, un desconocido perro raza husky la miraba atentamente.
Ante la duda y el desconcierto, abrió su celular y encontró una infinidad de mensajes de amigos y conocidos que le respondían a una historia en particular.
En su regreso a casa, un perro que deambulaba por la calle comenzó a seguirla y entró al hogar con ella.
“Me sorprendí cuando me levanté con resaca y con un perro mirándome”, advirtió en otro video.
“Pensé que me iba a atacar; me gustan los perros pero los grandes me dan un poco de miedo”, completó.
Hasta ahí, problema resuelto.
Sabía de dónde había salido el animal y cuándo lo había encontrado.
Pero del otro lado de la historia, una familia buscaba desesperada a su mascota perdida.
El propietario dio con los videos, agregó a Mia a Snapchat y se contactó con ella.
“Dijo que todas las lágrimas por perderlo valieron la pena cuando vio mi historia, lo encontró divertidísimo”, expresó Flynn en diálogo con medios locales.
“Era un perro encantador. Parece un lobo, por eso me asustó”, indicó.





