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miércoles 16 de septiembre de 2026

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Hombre con 2 mil tatuajes fue expulsado de un local por su "aterrador" aspecto

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Keith Gordon es un hombre de 66 años que se ha convertido en una de las personas más tatuadas en todo Reino Unido, contando con más de2.000 tatuajeshasta el momento. No obstante, fue recién a los 52 años que comenzó con esta “obsesión” que lo llevó aentintarse de pies a cabeza.

A pesar de que Keith se siente cómodo con su imagen corporal, muchos no sienten el mismo gusto, por lo que varias veces ha sido discriminado en ciertos lugares a los que ha asistido. Uno de ellos, y el más reciente, fue en un supermercado, cuando se encontraba de vacaciones con su familia.

Instagram @keithgordon13

En aquel momento, uno de los empleados le dijo que “no era bienvenido en la tienda”. Ante esto, Gordon dijo“No podía creer que tuviera la audacia de acercarse a mí y comentarme cómo me veía frente a mis hijos”.

“Es mi cuerpo, mi elección y su comportamiento fuediscriminatorio en todos los sentidos de la palabra”, manifestó molesto el hombre, pero de igual formase retiró y escribió una queja al supermercado, quienes le pidieron disculpas y le dieron un cupón de descuento por 23 dólares.

Instagram @keithgordon13

No obstante, eso no fue suficiente para Keith, quien afirma que ya se siente frustrado por el hecho de que personas extrañas se sienten con el derecho de opinar de su apariencia. “Muchas personas me miran agresivamente. Se ven casi tristes y enojados, pero no entiendo por qué, soy yo quien se ve así, no ellos”, indicó.

“Este miembro del personal obviamente odia los tatuajes y tiene un problema con las personas que los tienen y no pudo controlarse, es repugnante. Parte de ser diferente eslidiar con comentarios negativos y personas ignorantes, pero en general me encanta la atención”, agregó.

Instagram @keithgordon13

Gordon, quien tiene 3 hijos, se tatuó por primera vez a los 17 años, pero se arrepintió y se puso diversos injertos de piel para eliminarlos. Luego tuvieron que pasar 35 años para volver a entintar su cuerpo, lo cual lo llevó al extremo.

“Es solo ungran proyecto. Pero tatuarme toda la cabeza fue unaexperiencia muy extrema e intensa. Había una sensación de euforia al saber que tenía otra pieza nueva y que había logrado soportar el dolor”, concluyó.

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