Las galletitas de naranja son una de esas recetas clásicas que nunca pasan de moda. Son crocantes por fuera, tiernas por dentro y tienen ese toque dulce justo que las hace irresistibles. Además, son muy versátiles: perfectas para acompañar los mates de la tarde, para una merienda en familia o para servir en una mesa dulce.
Una de las ventajas de esta receta es que no necesita ingredientes extraños ni técnicas complicadas. Con pocos pasos y elementos que seguro tenés en casa, podés preparar unas galletitas dignas de panadería. Y lo mejor: siempre salen bien. Incluso, podés darle tu impronta personal sumando chips de chocolate, glaseado o un poco de coco rallado para decorarlas.
Otra cosa que hace únicas a estas galletitas es el equilibrio entre el dulzor del azúcar y la frescura del jugo y la ralladura de naranja. Esa combinación le da una personalidad propia: no son ni demasiado empalagosas ni demasiado cítricas, sino que encuentran el punto justo para que quieras comer “una más” sin sentir culpa.
Y si hablamos de momentos ideales para disfrutarlas, sobran las opciones. Pueden ser la compañía de un café de media mañana, la sorpresa en la vianda de los chicos o el detalle para agasajar a alguien especial con algo hecho en casa.
Ingredientes para las galletas
100 g de manteca
1 huevo
Esencia de vainilla (unas gotas)
Ralladura de 1 naranja
1/3 taza de jugo de naranja
180 g de azúcar
250 g de harina (se puede usar mix sin gluten)
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio o 1/2 cucharadita de polvo de hornear
Preparación paso a paso para preparar 20 galletas de naranja
Precalentar el horno. Encendé el horno a 180 °C para que esté listo al momento de hornear.
Preparar la mezcla base. En un recipiente amplio, batí la manteca junto con el azúcar hasta obtener una crema suave y homogénea. Agregá el huevo, unas gotas de esencia de vainilla, la ralladura y el jugo de naranja. Mezclá bien hasta integrar todo.
Incorporar los secos. Sumá la harina tamizada junto con el bicarbonato o el polvo de hornear. Uní con una espátula o cuchara de madera hasta que la masa se forme y quede manejable.
Dar forma a las galletitas. Con las manos, formá pequeñas bolitas y aplastalas suavemente para darles forma.
Colocalas en una placa previamente enmantecada o con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada una para que no se peguen al crecer en el horno.
Hornear. Llevá la placa al horno precalentado y cociná por unos 12 a 15 minutos, o hasta que veas que los bordes empiezan a dorarse.
Enfriar y disfrutar. Sacalas del horno, dejalas enfriar unos minutos en la placa y luego pasalas a una rejilla. Rinden aproximadamente 20 galletitas.