Se encontró con vida la nena de 12 años que había desaparecido en el partido de San Martín (Buenos Aires), pero su estado físico y psíquico es desgarrador. Permanece internada en compañía de su madre.
Valentina había sido vista por última vez hace diez días, cuando salió de un comedor junto a un joven de 20 años, quien fue apuntado por la familia de la menor como el único responsable. “Aquella noche, este chico utilizó a su hermano menor, de 15 años, para llamar a mi hija. Ella ingenuamente se acercó hasta la vereda del comedor en el que estábamos. De ahí se fueron los tres hacia no sé dónde. A las pocas horas el más chico de ellos apareció, pero su hermano mayor y mi hija, no”, comenzó su relato Sandra Ledesma, madre de Valentina.
“Desde un principio nadie nos ayudó y nos dieron vuelta la cara. Junto con vecinos se nos ocurrió organizar marchas de reclamo, tanto a la policía como al municipio, pero ni así obtuvimos respuestas. Nosotros nos hicimos cargo de la búsqueda hasta que la encontramos. Seguimos cada pista que nos daban. Nos decían que la vieron en tal lugar y hacía allí íbamos. Estuvimos las 24 horas del día recorriendo toda la provincia, prácticamente”, continuó detallando su incansable lucha para dar con el paradero de su pequeña.
Desde un primer momento se cuestionó a las autoridades policiales y municipales por la falta de respuestas y apoyo en el difícil momento que le tocaba atravesar a sus familiares y la ineficacia en la búsqueda.
En ese sentido, fue la propia familia la que se encargó de seguir cada pista que los llevara a encontrar a la niña. En una entrevista brindada a Crónica en el momento de la desaparición, la madre de la joven denunció: “Nadie da la cara”. Además, dijo que a su hija la quería “viva y sana”. Este último pedido se concretó parcialmente, ya que Valentina fue hallada viva pero en un estado lamentable.
“La encontramos en Villa Urquiza”, le detalló Sandra a Crónica. “Mi hija está viva pero muy mal. Se está recuperando en el hospital y va a salir adelante”, se mostró optimista.
Valentina se encuentra internada en el Hospital Municipal Dr. Diego Thompson, de San Martín. Sobre la gravedad en la que fue hallada la pequeña, brindó detalles escalofriantes que marcarán su vida para siempre. “Ella no se podía mantener de pie de lo drogada que estaba. La llevamos como pudimos. Estaba con el chico de 20 años que habíamos denunciado. Él también estaba muy mal”, contó y agregó que “en la internación, cuando comenzó a recuperarse y pudo hablar, me dijo que una chica de nombre Mariela la obligaba a ponerse drogas en la nariz y a tomar pastillas y que con otro grupo de chicos la violaron”.
El angustiante relató a este medio también fue denunciado ante las autoridades policiales, aseguró Sandra. “Ahora en el hospital le están haciendo un lavaje de estómago por todas las sustancias que ingirió, pero a mi hija la drogaron y la violaron. Estamos a la espera del informe que le hizo un médico forense y la ginecóloga, pero realmente nosotros no sabemos cómo avanzar en este caso”, agregó.
En referencia al momento en el que hallaron a su hija manifestó que afortunadamente no lo cruzó al chico que estaba con ella: “Si lo veía era capaz de matarlo”. Y en referencia a la otra mujer que la obligaba a drogarse, Sandra asegura conocerla del barrio. “Tiene unos 35 años, perdió dos embarazos y actualmente espera otro bebé. Nos presentaremos a hacer la denuncia en la fiscalía, ya que la policía nunca nos escuchó”, finalizó.
El viernes 21 de marzo, alrededor de las 20.30, Valentina había concurrido con su madre al comedor “Pancita feliz” y según relataron los familiares y testigos se fue con un joven de 20 años, llamado Agustín y su hermano de 15. Desde un primer momento, vecinos y allegados se manifestaron frente a la comisaría Cuarta de José León Suárez y al municipio para pedir por su aparición.