Cada vez son más populares las técnicas rápidas para perder peso y moldear la figura. En Japón, destaca un método que promete resultados visibles con tan solo dedicar tres minutos al día. Diseñado por un entrenador acreditado y con larga trayectoria, este enfoque combina la corrección de la postura con un ejercicio sencillo, orientado a potenciar la quema de calorías y a reducir el volumen en piernas, abdomen y cintura.
El procedimiento parte de una idea central: la alineación corporal es determinante para la silueta y la salud. Una espalda encorvada, caderas desplazadas hacia atrás y hombros caídos no solo afean la postura, sino que impiden una correcta oxigenación y repercuten en el tránsito intestinal. Diversos especialistas subrayan que, cuando el cuerpo se mantiene en malas posturas durante horas, algunas zonas musculares se inactivan y la respiración se vuelve superficial.
El creador de este método es Shinji Sakazume, quien acumula más de dos décadas de experiencia y está acreditado por la National Strength and Conditioning Association (NSCA). En específico, propone un ejercicio específico para reeducar la postura y trabajar la musculatura en solo tres minutos al día.
La fórmula se dirige especialmente a mujeres que desean afinar piernas y cintura sin invertir demasiado tiempo. Según el autor del método, la combinación de una buena alineación con una actividad controlada genera un incremento en el metabolismo basal. Esto significa que el cuerpo empieza a quemar más calorías, incluso en reposo.
La postura incorrecta produce dos consecuencias principales: la primera es una menor capacidad pulmonar, lo que limita la oxigenación de las células; la segunda, un reparto descompensado de la carga en diferentes músculos y articulaciones. Cuando los hombros se proyectan hacia delante, el pecho pierde espacio, y la respiración se vuelve menos profunda. Esto, a largo plazo, afecta el equilibrio hormonal y puede ralentizar el metabolismo.
Por otro lado, la zona lumbar sufre un desgaste adicional si la pelvis se encuentra mal situada. En específico, si se rota hacia atrás, el abdomen sobresale y los glúteos pierden tonicidad. En ese estado, las piernas pueden ensancharse debido a la tensión innecesaria que se genera sobre ciertas áreas musculares. El método japonés para adelgazar enfatiza que solo cuando el cuerpo está bien alineado puede optimizar el gasto energético y obtener beneficios estéticos en menos tiempo.
El programa se basa, casi en su totalidad, en un único movimiento: una versión modificada de la sentadilla tradicional, diseñada para activar glúteos, muslos y abdomen mientras corrige la postura. A esta variante se le denomina “sentadilla curva” o “sentadilla con curva”. ¿Cómo se diferencia de la sentadilla tradicional?
Posición de los pies: en lugar de separarlos con las puntas dirigidas hacia afuera, hay que unir los pulgares de ambos pies, girándolos ligeramente hacia dentro. La idea es que queden casi en forma de V invertida y que las rodillas se mantengan cerca una de la otra sin forzar.
Alineación de la pelvis: se busca que las caderas se mantengan elevadas y alineadas con la columna. Al no permitir que la pelvis rote hacia atrás, el abdomen se tensa de manera natural y el pecho se eleva.
Movimiento controlado: no se trata de bajar rápido ni de aumentar de forma brusca el número de repeticiones. El énfasis está en hacerlo de forma lenta y con la respiración coordinada: inhalar al descender, exhalar al subir.
Elevación final: al subir, se recomienda llevar el pecho hacia arriba, sin hiperextender la espalda. El objetivo es recuperar la verticalidad con la columna neutra, activando el abdomen y los glúteos.