En el vasto mundo de la buena alimentación, hay hortalizas que cuentan con propiedades que las convierten en alimentos completos y beneficiosos, especialmente cuando se trata de problemas relacionados con la circulación de la sangre.
La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) indica que “las remolachas tienen un alto contenido de nitratos, lo que, según las investigaciones, mejora la salud cardiovascular de varias maneras. Algunos estudios muestran que la suplementación con jugo de remolacha puede reducir la presión arterial y aumentar el flujo sanguíneo”.
La remolacha también contiene antioxidantes, compuestos de los alimentos que ayudan a reparar el ADN y mantener una buena salud celular, y tiene propiedades antiinflamatorias, lo que reduce el riesgo de numerosas enfermedades crónicas.
Los trastornos circulatorios no solo implican una disminución de la calidad de vida debido a los síntomas molestos, sino que también pueden ser el preámbulo de complicaciones más graves a largo plazo. Para combatir estas dolencias, la remolacha es una alternativa natural que refuerza la idea de que la alimentación puede ser una de nuestras mejores medicinas, siempre y cuando estemos asesorados por un profesional de la salud.
En relación a los beneficios de la remolacha para la circulación sanguínea desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México agregan: “Beber jugo de betabel o remolacha puede ayudar a reducir la presión arterial en cuestión de horas”.
Además, esta hortaliza es rica en valiosos nutrientes y fibra, y es valorada por impulsar la desintoxicación y purificación de la sangre y el hígado.
En 2021, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) citaron un estudio que destacó “la capacidad de los principales ingredientes activos de la remolacha como antioxidantes para reducir la presión arterial, los lípidos en sangre, la glucosa en sangre, mejorar el rendimiento del ejercicio y muchos otros aspectos.
En una línea similar, un estudio realizado en 2019 y publicado en Journal of applied physiology ahondó en el impacto del jugo de remolacha en la salud cardiovascular, particularmente en lo que respecta a la dilatación venosa y, consecuentemente, a una mejor circulación sanguínea. Lo interesante de esta investigación es que no se limitó a personas sanas, sino que también incluyó a individuos con condiciones como la diabetes y la obesidad, mostrando el amplio potencial del jugo de remolacha para mejorar la salud cardiovascular en una diversidad de poblaciones.
El Ministerio de Salud de Colombia detalla el papel clave el buen funcionamiento del sistema circulatorio que comprende dos órganos principales, el corazón y los pulmones, así como los vasos sanguíneos (arterias, capilares y venas): “Las arterias y capilares transportan la sangre, rica en oxígeno y nutrientes, del corazón y los pulmones a todas las partes del cuerpo. Las venas regresan la sangre, reducida en oxígeno y nutrientes, al corazón y los pulmones. El corazón bombea sangre continuamente a través del sistema circulatorio, que es la red de tubos elásticos que permiten que la sangre fluya por todo el organismo”.
Más allá de mejorar la circulación, la remolacha es valorada por su capacidad de apoyar la desintoxicación, purificación de la sangre y el hígado, fortaleciendo el sistema inmunológico gracias a su alto contenido de vitamina C .