Sabado 27
Junio de 2026
118 Usuarios en Linea
Catamarca
Argentina
9 avisos en clasificados

Buen comer y beber

Pechugas de pollo rellenas de jamón y queso

26/12/2020 | 

Disminuye el tamaño del texto Disminuir Fuente   Aumenta el tamaño del texto Aumentar Fuente   Imprimir Noticia Imprimir   Enviar la noticia por e-mail Enviar   Comentar Noticia Comentar   Publicar en Facebook Publicar   Publicar en Twitter Publicar
Noticia leida 1115 veces

 

INGREDIENTES

2 filetes de pechuga de pollo

 

1 rodaja de jamón york1 rodaja de queso para sándwich

Harina

2 huevos

Pan rallado

Sal y pimienta

Aceite

 

COMO HACER LAS PECHUGAS DE POLLO RELLENAS DE JAMON Y QUESO

1.- Salpimentamos los filetes de pollo. Los filetes lo venden ya envasados en cualquier supermercado. También puedes encontrarlos en cualquier carnicería, si se lo pides al carnicero te lo va a hacer y si no, puedes hacerlo tú mismo en casa a partir de una pechuga de pollo entera.

2.- Cubrimos uno de los filetes con el queso. Encima, ponemos una rodaja de jamón cocido (si no cabe entera, puedes doblarla por la mitad) y encima, cubrimos con más queso para sándwich. Finalmente tapamos con otro filete de pechuga de pollo

3.- Cogemos con los dedos y firmemente la pechuga de pollo rellena de jamón y queso, que no se deshaga ni se salga el relleno y lo pasamos todo primero por harina, después por huevo batido, al cual previamente le habremos echado una pizquita de sal y finalmente por pan rallado. Reservamos en un plato.

4.- Cuando hayamos empanado bien todas las pechugas, congelamos durante 10 minutos o metemos en la nevera una hora. El objetivo es hacer que el empanado se asiente bien en el pollo

5.- Freír en abundante aceite hasta que quede bien dorado por fuera y cocinado por dentro. Un par de minutos. Finalmente, poner sobre papel absorbente antes de servir junto a una ensalada o unas patatas fritas.



Todos los derechos reservados a
catamarcaya.com - catamarcaya.com.ar
Contacto directo:
catamarcaya@yahoo.com.ar
Sms directo:
383 154 377769

Diseñado por: Martin Lobato Carbel