1. En un bol, romper los 3 huevos y batirlos junto a la taza de azúcar. Para este paso se puede utilizar una batidora eléctrica o simplemente un tenedor.
2. Una vez que se formen burbujas chicas y la mezcla aumente un poco su volumen, agregar la taza de aceite y seguir batiendo.
3. Añadir un chorrito de esencia de vainilla para aportarle sabor.
4. Cuando esté todo unido, dejar de batir y sumar una taza de harina junto con la cucharadita de polvo para hornear. Lo ideal es tamizar los secos para que no queden grumos.
5. Con ayuda de una espátula, integrar todo con movimientos envolventes.
6. Incorporar la otra taza de harina y repetir el proceso.
7. Enmantecar y enharinar un molde, colocar la mezcla en él y llevarla al horno entre 40 y 50 minutos. La temperatura debe estar a 180 grados.
8. Cuando pase el tiempo, pinchar con un cuchillo y, si sale seco, ya está listo. Esperar a que se entibie, desmoldar y disfrutar.