“Tengo miedo de que mi hija pase delante de mí y no me reconozca”. A Fabián Herrera se le ponen los ojos llorosos y a quien lo escucha se le hiela la sangre. ¿Y si ocurriera? Es un temor que no lo abandona y que en esta época se ahonda y le produce un vacío en el estómago.
El temor de Fabián tiene su correlato, es decir que su hija ya no lo reconozca. Sería la estocada más profunda y cruel en esta triste historia que toda la familia Herrera quiere evitar.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/MXUZ3UZHX5C7FKLFBJS7ZLYKWQ.jpg)
La habitación quedó igual que aquel 28 e septiembre de 2008. (Foto: gentileza María Elena Delgado)
La vida de la familia Herrera dio una vuelta de campana el 28 de septiembre de 2008. Aquella Sofía creció, pero no se sabe cómo ni con quién. Debe haber quienes piensen que esté muerta, que aquel día le pasó algo fatal cuando la perdieron de vista en el camping John Goodall donde la familia fue a pasar el día, camping que queda en las afueras de la ciudad de Rio Grande, en Tierra del Fuego.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/P7XM3V47RBCX3JFCHROXZM7BNQ.jpg)
Una nueva actualización del rostro de Sofía. (Foto: Facebook / María Elena Delgado).
Hubo búsquedas por la región, hasta un mapeo del suelo con la tecnología del georadar. Nada fue inmediato pues las autoridades reaccionaron con insoportable morosidad. Hasta el aviso a la frontera con Chile, que está ahí nomás del camping, tardó lo que demora aquello que no se tiene ganas de hacer.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/NHEXY3LW2VCGJOMJ7G5RWZE44A.jpeg)
El afiche brindado por el ministerio a las fuerzas de seguridad.
Desde el alambrado hasta el lugar donde Sofía recogía flores silvestres, separada del resto, hay escasos cincuenta metros. Cómo hizo para que la nena se acerque es una circunstancia que Néstor no sabe, no escuchó, no vio o no descifró a su edad.
La declaración del amiguito de Sofía
“Cuando Sofía se alejó mucho pude ver a ese hombre (que) estaba en la ruta. No recuerdo nada más. Si sé que algo pasó. No escuché ruido o grito alguno. Sofía llegó cerca del alambrado”, contó Néstor. Es decir que no fue atrapada dentro del camping, sino que tal vez se vio atraída hacia ese hombre, por engaños puede uno imaginarse.
Sofía no hubiese podido saltar el alambrado sola y es probable que esta persona que vio Néstor haya ingresado al camping pocos metros para tomarla. La información que da el chico es que, vale repetirlo, es Sofía quien va hacia el alambrado. Poco puede decir Néstor del mecanismo de captura; sí afirmó que ese hombre tomó a Sofía del camping.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/AUYDU6IAEK7IPKXY3MH3PXWHLY.jpg)
Descartaron que la nena de Ayacucho sea Sofía Herrera.
Y el tiempo se cobró su precio, en su pesada moneda, por todo el extravío judicial patentizado en el color amarillento de los papeles de un expediente inútil.
Nadie desaparece. Nadie se esfuma en el aire. Todos tienen un destino. Que los operarios judiciales, desde hace 14 años, persistan en errarle al clavo acerca de lo que le ocurrió a Sofía es otra cosa. Para buscar a la nena habría que buscar a quien se la llevó. Lisa y llanamente.
En cambio los policías se arrimaron a la familia Herrera para espiarlos. Hasta metieron preso al papá de la nena arbitrariamente, es decir por antojo, como para mostrar que hacían algo, porque como reza la teoría jurídico-policial la mayoría de los homicidios o desapariciones tienen como responsables a algún familiar.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/PDCVXJV46RF45C2ES23I4SQMTE.jpg)
María Elena Delgado pide que la Justicia autorice el ADN.
Inservibles. Los verdaderos paraísos son los paraísos perdidos. Por primera vez en tantos años María Helena, la mamá de Sofía, quiere que se le realice un examen comparativo de ADN con una joven de 17 años de la ciudad de San Juan que tiene un gran parecido físico con Sofía, la misma edad y fue adoptada.
El juez de Río Grande, Daniel César Hernández, cree que no es necesaria esa prueba porque la documentación de la adopción de esa joven está en regla y la adopción es anterior a la desaparición de Sofía.
El señor juez, que debe encontrar a Sofía, defendió los papeles de esa adopción, realizada en otra provincia, sin profundizar demasiado. Sofia Herrera habrá crecido. El temor de su papá es válido. Y si no la reconoce si, por caso, llegara a cruzársela...
En la casa de los Herrera la habitación de Sofía quedó tal cual la dejó el 29 de octubre de 2008, con sus fotografías de nena feliz de tres años. Fuente: TN
Todos los derechos reservados a catamarcaya.com - catamarcaya.com.ar |
Contacto directo: catamarcaya@yahoo.com.ar |
Sms directo: 383 154 377769 |
Diseñado por: Martin Lobato Carbel |