Papito lindo, no sabes los días difíciles que atravesamos sin vos, batallamos con mil emociones y hoy estás aquí nuevamente con nosotros.
Has sido un hombre de fé de principio a fin, nunca dudaste de aquel Dios poderoso en quién confías.
Tu fé, aquella que me inculcaste de pequeña me mantuvo en pie.
Hoy sé que los milagros existen y vos sos una muestra de ello.
Gracias a cada uno por sus oraciones y por las personas que trabajaron dia y noche para traerlo de vuelta.
Les repito lo que les dijo: le dieron la vida, después de Dios.
![]()
Todos los derechos reservados a catamarcaya.com - catamarcaya.com.ar |
Contacto directo: catamarcaya@yahoo.com.ar |
Sms directo: 383 154 377769 |
Diseñado por: Martin Lobato Carbel |