
La misión era tomar el aeropuerto con el apoyo de fuerzas helitransportadas desde el rompehielos “Almirante Irízar”, limpiar los obstáculos de la pista y permitir que, a partir de las 8:30 hs, comenzaran a aterrizar los C-130 “Hércules” de la Fuerza Aérea con el grueso de las tropas del Regimiento de Infantería 25 que provenían desde Comodoro Rivadavia.
A las 7:30 h, el jefe del “25” informó que había capturado el aeropuerto y se había despejado la pista. A las 8.45 h aterrizó el primer Hércules C-130. A las 9:00 hs, mientras se desarrollaban escaramuzas en cercanías y dentro de la casa del Gobernador de la Islas, las tropas británicas se rindieron al ser superadas por nuestras fuerzas.


Si bien los medios fueron desplegados ese mismo día, el comienzo de su operación se postergó para el 2 de abril debido a cuestiones meteorológicas. Contempló 4 fases: alistamiento, despliegue, asalto aéreo y sostenimiento.
De acuerdo a lo registrado en el libro Historia de la Fuerza Aérea Argentina, esta planificación tuvo su inicio en enero de 1982, cuando el entonces comandante de Instrucción, brigadier mayor Sigfrido Plessl, y el jefe del Departamento Planes y Programas del Comando de Operaciones Aéreas, comodoro Knuk Andreasen, recibieron la orden de trasladarse a Puerto Belgrano.
Luego de ser recibidos por un oficial superior de la Armada fueron notificados que habían sido designados por el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina para integrar una Comisión de Trabajo de la cual también formaban parte dos oficiales superiores de la Armada y del Ejército. Allí se leyó un documento que disponía la preparación de un “plan para una eventual recuperación de las Islas Malvinas”.
La reunión también tenía como objetivo “delimitar las responsabilidades de cada Fuerza para no duplicar los esfuerzos”. En este contexto se planteó “que la toma del aeródromo se ejecutara mediante una operación a cargo del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), transportados en un C-130, realizando una operación en la pista aérea” de Puerto Argentino (en ese entonces Puerto Stanley).
Hasta la concreción de esta acción los integrantes de la Comisión de Trabajo fueron ordenados a mantener un “estricto mantenimiento del secreto”.
Luego de seleccionar las unidades y medios con los cuales la FAA participaría en este asalto sorpresa, el jefe de la I Brigada Aérea, brigadier Enrique Valenzuela, recibió la orden de elaborar un planeamiento contribuyente, el cual fue denominado Aries 82. En un principio, este plan debía prever los movimientos aéreos necesarios que incluían el traslado de personal y material.
La reunión también tenía como objetivo “delimitar las responsabilidades de cada Fuerza para no duplicar los esfuerzos”. En este contexto se planteó “que la toma del aeródromo se ejecutara mediante una operación a cargo del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), transportados en un C-130, realizando una operación en la pista aérea” de Puerto Argentino (en ese entonces Puerto Stanley). Hasta la concreción de esta acción los integrantes de la Comisión de Trabajo fueron ordenados a mantener un “estricto mantenimiento del secreto”.
Objetivo inmediato
Alistar los medios propios para evitar improvisaciones operativas y logísticas ante una reacción militar de envergadura del Reino Unido.
Objetivo ulterior
Contribuir a la disuasión, estar en mejor aptitud posible para desgastar el poder aeronaval británico y proporcionar tiempo y argumentos de fuerza al Poder Ejecutivo en su ulterior negociación.
Para efectuar dicha planificación fue fundamental el relevamiento fotográfico obtenido por el personal de la II Brigada Aérea como así también la información obtenida mediante inteligencia.

Días antes, con el objetivo de mantener vigente el puente aéreo luego de ejecutarse la operación, la Fuerza Aérea Argentina consiguió la autorización para desplegar sus unidades al sur del país, más precisamente a Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Río Grande, San Julián, Santa Cruz y Trelew. En este contexto surgió el Plan Mantenimiento de Soberanía.
Durante el IV Congreso Nacional Homenaje a los Veteranos de Guerra “Malvinas 35 Años”, el brigadier (R) “VGM” Jorge Martínez brindó su testimonio sobre las horas previas al desembarco: “los tripulantes de aviones C-130, FK28, FK27 e IA-50 fueron citados para reunirse el jueves 1 de abril a las 17hs, algunos con elementos de pernocte para operar esa misma noche. La convocatoria se realizó como si fuera una convocatoria normal para recibir directivas o estandarizar procedimientos. Mientras tanto, al Grupo Técnico 1 y al Escuadrón C-130 se les anticipó que deberían poner en servicio la mayor cantidad de aviones y tripulantes y, sin explicación, se restringió el empleo de los aviones”.
En ese entonces, el brigadier Martínez ocupaba el cargo de jefe del Grupo I de Transporte Aéreo cuando con profunda emoción se dirigió a su personal afirmando: “Señores, van a tener la oportunidad de alcanzar un deseo largamente pretendido: Recuperar las Islas Malvinas”.
El Día "D" en primera persona
Luego de retrasar 1 día la operación por circunstancias meteorológicas, la Fuerza Aérea Argentina dio inicio a la fase de asalto del Plan Aries 82 durante la madrugada de 2 de abril de 1982.
De acuerdo al testimonio del brigadier Martínez, el C-130H TC-68 “despegó rumbo a Malvinas a las 05:15hs. La aeronave transportaba a 108 pasajeros con personal del Componente Aéreo del Teatro de Operaciones Malvinas (TOM), el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), un Equipo de Control de Terminal Aérea (ECTA) y material para la Terminal Aérea de Cargas (TAC). El personal de la FAA debía hacerse cargo del aeródromo y organizar los medios de apoyo operativo para dar soporte a la operación de transporte aéreo”.

Entre los protagonistas de este hito fundamental para la Gesta de Malvinas se encuentra el comodoro “VGM” Salvador Ozan, uno de los integrantes del Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea Argentina que fue trasladado a bordo del Sistema de Armas C-130. Así vivió este momento histórico:
Cronología del 2 de abril
La tripulación estaba integrada por el comodoro Carlos Beltramone (piloto); el vicecomodoro Alfredo Cano (copiloto); el comodoro Roberto Mela (navegador); el suboficial ayudante Juan Rydzik (mecánico); el cabo principal Mario Cemino (mecánico); los suboficiales ayudantes Roberto Carabajal y Roberto Pajón, y el suboficial auxiliar Carlos Salzano (auxiliares de carga).
Luego de 149 años, la bandera argentina flameaba en territorio malvinero.
Todos los derechos reservados a catamarcaya.com - catamarcaya.com.ar |
Contacto directo: catamarcaya@yahoo.com.ar |
Sms directo: 383 154 377769 |
Diseñado por: Martin Lobato Carbel |