01/07/2026 |
El escándalo en torno al juez de la Cámara Penal de San Isidro, Ernesto Anastasio García Maañón (77), sumó un capítulo luego de que salieran a la luz las crudas declaraciones y los audios de la secretaria que lo denunció por acoso sexual y amenazas.
Para evitar “escenarios de intimidación”, la Justicia penal ordenó el secuestro inmediato de todo su armamento.
A las 7.50 del 21 de mayo, efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con el apoyo táctico del Grupo Halcón, irrumpieron en la vivienda de García Maañón, ubicada en la calle Margaritas 3371, en el exclusivo Barrio El Cazador de Belén de Escobar.
El juez, que renunció por el escándalo y enfrenta un pedido de jury en la Secretaría de Enjuiciamiento de la provincia de Buenos Aires, es instructor de tiro. El gobernador Axel Kicillof todavía no aceptó ni rechazó la dimisión.
Cuando irrumpió la policía, García Maañón estaba en su casa y dijo que tenía el armamento en la caja fuerte. Después de comunicarse por celular con su hijo para localizar la llave, el juez abrió la caja fuerte delante de los agentes.
El arsenal de pistolas Glock: los detalles del secuestro en el barrio El Cazador
La orden judicial, firmada bajo la carátula de “Amenazas agravadas y otros”, consistía en el decomiso de armas de fuego de grueso calibre y alto poder de fuego.
Una de las armas incautadas en el domicilio del juez de San Isidro, Ernesto García Maañón (Fuente: expediente judicial).
En el interior de la caja fuerte, el personal policial incautó las siguientes armas:
-Pistola semiautomática Glock Modelo 19PDF
-Pistola semiautomática Glock Modelo 34PDF
-Pistola semiautomática Glock Modelo 17PDF
-Carabina de repetición CZPDF
-Fusil de repetición Remington Modelo 700PDF
-Carabina tiro a tiro (tipo Remington)PDF
-Escopeta de dos caños yuxtapuesta BoitoPDF
-Escopeta de repetición Remington Modelo MarinePDF
Las cuatro armas que faltaban
Si bien la orden original del Juzgado de Garantías Nro. 1 de San Isidro contemplaba el secuestro de un total de nueve armas detalladas previamente por los registros oficiales del ente regulador (ex RENAR), la requisa por el resto de las habitaciones del chalet arrojó resultado negativo.
García Maañón exhibió una nota digitalizada remitida a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), con la que justificó que las cuatro armas restantes listadas en la orden judicial habían sido vendidas y transferidas legalmente hace más de dos décadas, entre los años 2001 y 2006.
Las armas que ya no estaban en su poder incluían:
-Un revólver de acción simple marca North American, calibre .22 mm (serie Nro. E016101).
-Un revólver de acción doble marca Smith & Wesson, calibre .357 Magnum (serie Nro. 9D64463).
-Una pistola semiautomática de fabricación nacional Ballester Molina, calibre 11.25 mm (serie Nro. 23720), la cual, según el juez, estuvo bajo depósito judicial y fue devuelta al Juzgado Federal Nro. 1 de San Isidro hace unos 12 años.
-Una pistola semiautomática Glock, calibre .45 mm (serie Nro. ATD892), cuya adquisición el propio imputado denunció formalmente ante el organismo como un presunto error de registro administrativo.
El fiscal interviniente de la UFI de Tigre, José Amallo, dispuso el traslado del armamento secuestrado para su peritaje y custodia.
“Podés venir desnuda”: los audios del juez de San Isidro denunciado por acoso sexual
G.S., la secretaria de García Maañón declaró en diciembre pasado ante la Justicia y dio detalles de las escenas que vivió. Dijo que el juez la intentó besar a la fuerza y le tocó la cola.
La secretaria ratificó la primera denuncia, de agosto último, en la que incluyó chats y audios. A fin de año, además, detalló los momentos más traumáticos que, dijo, vivió junto a García Maañón.
“Lo noté que estaba en una postura juvenil, como excitado”, denunció. “Salió de su escritorio, me detuvo en el medio del despacho, me ordenó que cerrara la puerta y en forma confianzuda me preguntó: ¿Cómo estás?“, relató G.S. sobre la invitación a cenar a Rosa Negra que terminó con una escena de acoso.
“Con su mano y brazo me envolvió a la altura de la cintura y con fuerza llevó mi cuerpo muy cerca del suyo, quedando de esta forma cara a cara, como con intenciones de darme un beso o de una situación muy íntima. Al bajar yo el rostro para evitar que me besara, es cuando me desliza la palma completa de su mano derecha desde la cintura hacia mi cola, por el medio, tocándomela y haciendo un poco de presión, como intentando acercar más mi cuerpo al suyo, ante lo cual di unos pasos hacia atrás. Entonces él me mira como sorprendido, a lo que yo le pregunto: ‘¿Pasó algo?’. Él me respondió: ‘Solo quería verte’. Yo le contesté: ‘Bueno, ya me vio’. Haciéndose el desentendido y como si nada hubiese pasado, me habló de trabajo, pero yo estaba en blanco. Por el estado de shock no escuché nada de lo que me dijo", declaró.
La mujer contó que en un momento de la charla, el magistrado le pidió: “Dame la dirección de tu casa para que te pase a buscar”.
G.S. relató las situaciones en las que, ante “la insistencia” del juez, ella buscaba evadirlo. Una de ellas fue un asado que García Maañón organizó en su casa con otros funcionarios y empleadas del juzgado.
La secretaria contó que no quería asistir para no mezclar lo laboral. “Lindo, tomamos mucho”, declaró que le dijo el juez y también una compañera que sí aceptó ir. G.S. no fue: “Todo esto me causó un terrible malestar, tal fue así que me enfermé, levanté fiebre con placas en la garganta y estuve con antibióticos, por lo que no concurrí“.
G.S. estuvo con licencia psiquiátrica por el cuadro de ansiedad que expuso después de los hechos que denunció y que involucran no solo a un funcionario, sino a un verdadero peso pesado del poder judicial de San Isidro.
“Comencé a tener palpitaciones, temblores, sudoración excesiva cuando me encontraba frente a García Maañón, no podía manejarlo”, dijo G.S., según pudo saber TN de la declaración ante el fiscal José Amallo.
“Pasó el caño del arma por mi rostro”
La secretaria del juez también dio más detalles del momento en que se sintió amenazada con un arma.
“García Maañón me dijo que me sentara frente a su escritorio, lo cual hice. Le entregué la resolución en cuestión, la cual leyó rápidamente e ignorando mi presencia, o apenas la leyó. La tiró arriba del escritorio de manera despectiva. Inmediatamente, haciendo caras, se levantó de su silla y abrió el cajón derecho de su escritorio, del cual extrajo un arma de fuego", relató.
En ese sentido, agregó: “Para mí se trataba de una Glock negra, estimo que de nueve milímetros, a la cual le colocó el cargador, le sacó el seguro o se lo puso, no sé bien qué hizo porque enseguida bajé la mirada, pero sí escuché el ruido".
En esa misma línea, detalló: “Entonces realizó un movimiento con dicho adminículo, de forma tal que llegó a pasármelo cerca de mi rostro. Esto fue con la punta de la pistola hacia mí. No fue un movimiento rápido ni lento, sino que con el mismo lo que intentó fue mostrarme el arma deliberadamente de manera cercana a mi rostro".
“Su obrar me infundió temor, no podía creer lo que acaba de ocurrir, me quedé helada por haber visto el caño del arma pasar cerca de mi rostro. Que él guardó la pistola en su cintura, creo que en la parte de atrás, salió del escritorio, tomó un bolso y dijo: ‘me retiro’“, cerró.
Los explosivos chats y audios
En la primera denuncia, en agosto, G.S. sumó chats y audios a la causa. Se trata de 156 audios que su abogado Juan Saucedo acercó a la Justicia. Los puntos más destacados de la denuncia contra García Maañón:
-El 25 de febrero, en una conversación por WhatsApp, le dijo: “Cuidá tu cuerpo y salud, que te eleva la autoestima. Consejo, look para los juramentos (y para que me envidien): pelo suelto y el traje negro escotado con mini que llevaste el martes pasado“.
-“Me dijo ‘con que cenemos juntos me basta. Por mí podés venir desnuda jaja…’
-G.S. relata que, tras comunicarle al juez que una persona desconocida la había fotografiado frente a su casa, él no se sorprendió por la supuesta vigilancia. En su lugar, el juez le ofreció contactarla con su custodio para conseguirle un arma y le dijo: “Estás cuidada. No te preocupes. Si aparece otra vez, lo va a pasar mal. Igual te voy a entrenar en tiro (emoji carita sonriente)...”.
-G.S. establece que, luego de que G.S. le envió un mensaje con la frase “NO ESTOY DISPONIBLE NI FÍSICA NI EMOCIONALMENTE” , el trato del juez cambió por completo. Pasó de una “mecánica encantadora a una violenta”, con constantes órdenes contradictorias, maltratos y humillaciones.
-El escrito menciona que él la “descalificaba”, la llamaba “bocona” y le hacía gestos de desprecio.
-En uno de los audios él le dice: “Y ahora te vas a dormir, pero en vez de los angelitos, soñá o pensá un poquito en mí. Vas a ver que, aunque yo no sea un angelito, sea todo lo contrario, por lo menos es divertido. A veces el diablo es más divertido que el ángel y yo me llamo Ángel, viste, mi segundo nombre”.
-En otro audio se escucha: “Lo que pasa es que yo te veo en el trabajo nada más, entonces tenemos que cambiar eso. Un día te invito a comer y hacemos sociales y prometido los dos de no hablar para nada del trabajo, porque eso es lo que pasa. Cuando dos personas trabajan en el mismo lugar, y sobre todo juntos, les cuesta desconectarse y hablar de eso, está bien chismes y todo eso, pero de hablar de trabajo en sí, olvídate, lo borramos cuando vayamos a comer, te llevo a un lugar lindo y, por supuesto, invito yo”. TN
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