Durante 280 días, la joven catalana recorrió nueve países hasta llegar a Rumania. Su objetivo fue recaudar dinero para una fundación que acompaña a víctimas de explotación sexual.
La joven embarazada, de 21 años, había desaparecido días antes en Colombia. Su familia aseguró que la beba que esperaba no estaba en el cuerpo y la investigación intenta reconstruir sus últimas horas.