“100 fiestas clandestinas”

Convengamos que las declaraciones que vamos a transcribir, parten de un empresario, que tiene sus intereses comerciales, por sobre todo, al verse completamente limitadas, las posibilidades de un normal funcionamiento del rubro que explota.
Pero también decimos, que sus apreciaciones no están muy alejadas de la realidad, y la propia percepción y hasta el conocimiento de los lectores, dará su aprobación o no a lo que dice.
Por supuesto que ello ocurre, como otros tantos sectores lo han padecido, por la pandemia que sucede en Catamarcay en todo el mundo.
El empresario, que es del grupo de los boliches bailables y salones de fiestas, emitió el siguiente comunicado:
“Ante el avance de las fiestas clandestinas, solicitamos la apertura de los locales bailables, y salones de fiestas”.
Cristian, que representa al sector, expresó: “Lo que nosotros vemos, es que hay un avance tremendo de las fiestas clandestinas.”
“Hay gente que nos pide para alquilar, freezers, heladeras, equipos de sonido, y yo puedo asegurar que por lo menos se organizan100FIESTAS, en lugares que no tienen los baños suficientes, ni salidas de emergencia, ni control de la presencia de menores.”
“No va a haber forma que la policía de la provincia pueda controlarlas.”
Dijo que han mantenido reuniones en las últimas horas, en el ámbito del Municipalidad de esta Capital, y en el Ministerio de Seguridad de la provincia.
Comentó que resulta muy difícil que habiliten las actividades mencionadas, pero están proponiendo darles a los boliches y salones, el formato de bar, con sillas y mesas, con la gente sentada.
“Creemos que si abrimos en las condiciones que proponemos, con distanciamiento, como si fueran grandes bares, va a resultar”, dijo el empresario.
Luego dio el ejemplo, que existe un salón con capacidad para 2000 personas,y si asisten unas 400, el distanciamiento está asegurado, siempre con el formato de bar.
Asimismo, opinó que existiendo tales reuniones, las fiestas clandestinas, donde no existen controles, van a disminuir, porque van a tener el riesgo de que la policía los sorprenda y les apique sanciones, aunque si hay 100 fiestas.
Después comentó que la juventud tiene un hartazgo importante (también podríamos decir, impudente impaciencia…) y en tal situación, no miden los riesgos ni las complicaciones que les pueden traer tales fiestas.
También opinó que los salones disponibles, que tienen espacios al aire libre, se pueden adaptar para las fiestas de egresados que se realizan en diciembre, y con el formato de “corralitos”, para delimitar los espacios, y con la cantidad de personas que permita el COE y el Gobierno.
Agregó que en grandes salones, que serían de cantidad limitada, la policía podría controlar que se cumplan las normas en todos ellos.
En fin, el tiempo dirá…





