En una Semana Santa atravesada por la devoción y las experiencias con identidad, grandes y chicos vivieron una propuesta tan simbólica como emotiva en el Pueblo Perdido de la Quebrada: modelaron su propia Virgen del Valle.
La iniciativa, que se desarrolló durante el fin de semana largo estuvo a cargo de la artesana Sofía Gulú, la responsable de incentivar a los participantes a que combinaran arte, tradición y fe y dieran forma a pequeñas virgencitas de greda.
“Fue una manera de expresar la devoción a través de las manos, conectando con nuestras tradiciones y con la espiritualidad propia de esta fecha”, destacó emocionada por la respuesta del público.
La propuesta superó las expectativas y reunió a visitantes de distintos puntos del país —Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires— e incluso a una joven proveniente de México, quienes se sumaron con entusiasmo a la experiencia. Entre los asistentes también se encontraban estudiantes que realizan un intercambio en la UNCA, quienes no sólo participaron del taller, sino que se mostraron muy interesados en la riqueza arqueológica del lugar.
Familias enteras se animaron a trabajar la greda, compartiendo un momento distinto, donde la creación manual se transformó en un puente hacia lo simbólico y lo colectivo.
El movimiento constante de visitantes en el lugar también estuvo potenciado por la cercanía con el tradicional Calvario, uno de los puntos clave del turismo religioso durante Semana Santa, que cada año convoca a peregrinos,fieles y turistas.
De esta manera, el taller de cerámica se consolidó como una de las experiencias más significativas del fin de semana largo, permitiendo que quienes eligieron Catamarca para estas fechas no sólo se llevaran paisajes y buenos momentos, sino también una pieza cargada de sentido: una Virgen del Valle nacida de sus propias manos.
URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=99820