La abogada santiagueña Agostina Páez rompió el silencio y habló en el canal de streaming OLGA, donde dio su versión sobre el episodio ocurrido en Brasil que derivó en su detención por una causa de injuria racial.
Durante la entrevista, Páez reconstruyó los momentos previos al conflicto y explicó que todo se originó tras una discusión en un bar por supuestos consumos que, según sostuvo, no correspondían. “Nos retienen en la puerta y nos dicen que había consumos que no habíamos pagado. Teníamos los comprobantes de todo, pero insistían con otros cargos”, relató.
Según su testimonio, en medio de la tensión con los empleados del lugar, comenzaron burlas que agravaron la situación. “Se nos reían, uno imitaba a mi amiga y ahí todo se desbordó”, afirmó. Incluso aseguró que, pese a no reconocer los cargos, terminaron abonando igualmente.
El conflicto continuó fuera del local. Páez contó que, ya en la vía pública, un grupo de empleados las increpó nuevamente y que uno de ellos realizó gestos obscenos. “Veo a un chico que se agarraba los genitales y gritaba cosas. Ahí es donde me doy vuelta y hago ese gesto repudiable”, reconoció.
En ese sentido, sostuvo que su reacción no tuvo una intención racista: “No lo hice por su color de piel. Vi a una persona haciendo ese gesto y reaccioné. No dimensioné la situación ni lo que estaba haciendo”.
Sobre el momento en que tomó conciencia de la gravedad del hecho, explicó que fue recién cuando vio el video. “Cuando llego a la comisaría me muestran las imágenes y es la primera vez que lo veo. Ahí recuerdo todo y me agarra una crisis”, señaló.
La joven también se refirió a su estrategia judicial y explicó por qué en un primer momento no pidió disculpas públicas. “Mi primer abogado me dijo que no lo hiciera porque era asumir lo que había hecho. Después cambié de abogada y ahí sí decidí pedir disculpas, pero siempre quise hacerlo”, indicó.
Además, relató el impacto emocional del proceso: “Me hizo muy mal estar sola”, expresó, y agregó que durante el juicio pidió perdón personalmente a las personas afectadas. “Les pedí disculpas uno por uno. Algunos lo aceptaron y otros no”.
Páez reflexionó sobre lo ocurrido y asumió su responsabilidad: “Actué mal, es una ley y hay que cumplirla”. No obstante, cuestionó las reacciones que recibió en redes sociales: “Me castigaron mucho. Lo que sí siento injusto es que me deseen la muerte o la violación”.
El escándalo de su padre
Agostina también se refirió a la polémica que se generó en Santiago del Estero luego de que se viralizara un video de su padre, Mariano Páez, realizando gestos similares.
“Me enteré por los medios de Santiago y me quería morir. No puede ser que recién llegue, esté con mis amigas en mi casa y mi papá haga esto. No lo podía creer”, afirmó.
La joven aseguró que la situación le generó enojo y vergüenza. “Me enojé mucho y me dio mucha vergüenza. Me puso muy mal”, sostuvo.
Además, contó que se comunicó con él tras el episodio. “Lo llamé y le pregunté por qué hizo eso. No sabía cómo explicármelo, dijo que lo estaban increpando y que él estaba repitiendo lo que otro decía”, relató.
No obstante, marcó distancia respecto a su actitud: “No sé en qué contexto lo hizo, pero hay formas que no comparto”, señaló, y agregó: “En mi familia soy como la mamá de mi papá”.
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