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Una joven japonesa de 23 años denuncia por secuestro a su ex que la trajo a la Argentina

Una joven japonesa de 23 años denunció ante la Justicia de Salta haber sido víctima de violencia física, sexual, psicológica y de privación ilegítima de la libertad por parte de su expareja, un joven argentino de la misma edad, con quien había iniciado una relación en su país de origen y con quien luego viajó a Argentina.


De acuerdo con su testimonio, la relación comenzó en Japón a mediados de 2024. Tras algunos meses de noviazgo quedó embarazada y el hombre la convenció de trasladarse a Argentina bajo la promesa de acceder a mejores condiciones para el nacimiento del bebé y a un sistema de salud gratuito. Una vez instalados en Salta, la situación cambió de manera drástica.


La mujer relató que, durante el embarazo y después del parto, sufrió golpizas reiteradas, abusos sexuales forzados y un control permanente de sus movimientos. Aseguró que su expareja le quitó el teléfono celular, retuvo su documentación personal y le impidió comunicarse con su familia en Japón, dejándola completamente aislada en un país cuyo idioma no dominaba.


Según la denuncia, también fue víctima de violencia económica. El acusado la habría obligado a pedir dinero a sus padres en el exterior, dinero que luego él administraba, mientras ella permanecía sin recursos propios. En ese contexto, la joven afirmó haber sufrido lesiones físicas, entre ellas la fractura de un dedo, además de un constante estado de temor.


Uno de los puntos más graves del relato está vinculado a la privación de la libertad. La denunciante sostuvo que fue retenida en distintos domicilios y que, incluso, existieron períodos confusos en los que no contó con protección efectiva pese a intervenciones judiciales previas. En fechas cercanas a las fiestas de fin de año, la mujer y su bebé habrían permanecido ocultos sin custodia ni resguardo adecuado.


La situación se destrabó cuando la joven logró pedir ayuda con el acompañamiento de una organización y de personas que actuaron como traductores. Finalmente pudo radicar la denuncia formal y fue asistida junto a su hijo, que también quedó bajo protección.


En la actualidad, la mujer se encuentra a resguardo, con apoyo de allegados, mientras avanza la investigación judicial. Su principal objetivo es regresar a Japón con su hijo, para lo cual necesita autorización judicial y recursos económicos que aún no tiene asegurados.


El caso generó conmoción y fuertes cuestionamientos sobre el accionar de los organismos que intervinieron, ya que el acusado permanece en libertad mientras la causa sigue en etapa investigativa. La situación volvió a poner en foco las dificultades que enfrentan las víctimas extranjeras de violencia de género, especialmente cuando existen barreras idiomáticas, aislamiento y dependencia económica.

URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=96824