Una situación de enorme gravedad fue denunciada por la madre de uno de los cadetes de policía.
El joven, perteneciente a segundo año de la Escuela de policía, habría sido sometido a horribles torturas por parte de sus compañeros y pares. Producto de estas vejaciones, el cadete terminaría sufriendo consecuencias tanto psicológicas como físicas.
La mujer, como ejemplo, se remonta a una situación de hace dos meses. Expresa su angustia al relatar cómo, dentro de la escuela, su hijo fue expuesto a una tortura durante cinco horas consecutivas, de cinco a diez de la mañana. Abatida, concluye que al terminar el hecho, la víctima quedó sin fuerzas en su cuerpo, tirado y sin poder moverse. Y, como si fuera poco, él ahora tiene que someterse a una millonaria operación quirúrgica debido a que le rompieron los ligamentos de la rodilla derecha.
Sin embargo, los costos económicos son lo de menos. Los victimarios y cómplices se han encargado de realizar una persecución con el fin de hostigar a la víctima y de que esto pase desapercibido como un accidente.
Y hay más. La punta del iceberg de esta lamentable situación es que, según relata en su denuncia la madre, sería de conocimiento de las autoridades como lo son los directivos y oficiales del Servicio Penitenciario.