"Esperemos que no vengan más empresas fantasmas y que el gobierno se comprometa a estudiar realmente a las empresas, porque después de lo de TEXTILCOM, nos dijeron nos comprometemos a estudiar a las empresas para que no pase lo mismo... 5 meses después quedamos en la calle de un día para el otro... la segunda temporada fue".
Es lo que expresó una trabajadora sesanteada, primero de TEXTILCOM y luego de MOM SPORTS, en ocasión del embargo de maquinarias que se está llevando a cabo.
La mujer se mostró entusiasmada de poder minimizar las deudas que ambas empresas mantienen con los trabajadores, pero criticó que las maquinarias estaban al aire libre y sufrieron grandes deterioros que hacen perder su valor real.
URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=84766