Un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, elaboró una proyección preocupante sobre el futuro del planeta. De acuerdo a un estudio publicado en la revista Nature Geoscience, las condiciones para la vida podrían volverse extremadamente hostiles dentro de unos 250 millones de años, debido a la formación de un nuevo supercontinente.
Este fenómeno geológico, denominado “Pangea Última”, sería el resultado del movimiento continuo de las placas tectónicas, que uniría nuevamente todos los continentes actuales en una sola masa terrestre, tal como ocurrió hace más de 300 millones de años.
Un clima incompatible con la vida
Según los científicos, la fusión continental provocaría temperaturas extremas que podrían alcanzar entre 50 y 70 grados centígrados, especialmente en las regiones centrales de este supercontinente. A su vez, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera aumentarían considerablemente, contribuyendo a un efecto invernadero que haría aún más difícil la supervivencia de especies animales y humanas.


Frente a este escenario, los expertos advierten que solo un 8% de la superficie terrestre podría seguir siendo habitable, y que las zonas más cercanas al ecuador sufrirían las temperaturas más extremas, mientras que las regiones alejadas de esta franja tendrían mejores condiciones, aunque tampoco serían ideales. El Cronista