¿Existe algo más rico que un delicioso pan dulce esponjoso? Definitivamente no, aunque el gran problema suele ser conseguirlo. Por eso lo más conveniente, para evitar malos tragos, es que lo hagas en tu casa.
Lo mejor de todo es que puedes lograr un manjar utilizando muy pocos ingredientes y en tan solo cuatro pasos, ¡súper fácil!. Una vez que hagas esta receta no querrás dejar de repetirla.
Para el fermento
Para la masa
500 gramos de harina 000
Opciones de rellenos

Paso 1: en un recipiente pon todos los ingredientes para el fermento y revuelve bien hasta incorporarlos por completo. Cuando esté listo tapa con un trapo de cocina y deja reposar la preparación durante unos 20 minutos aproximadamente.
Paso 2: cuando se haya duplicado el fermento agarra otro recipiente y coloca la harina y el azúcar. Has un agujero en el centro: en los bordes vierte la sal y en el centro pon los huevos, la manteca pomada, la leche tibia, el fermento y la esencia de vainilla.
Mezcla con las manos uniendo todo desde el centro hacia afuera y amasa durante unos 15 minutos hasta obtener una masa suave y sin grumos. Tapa con un trapo de cocina y deja reposar durante media hora.
Paso 3: cuando la masa haya levado usa la yema de tus dedos para desgasificar aplastándola suavemente. Estírala con tus manos y forma un cuadrado. Coloca por encima el relleno que más te guste: pueden ser chispas de chocolate, pasas, frutos secos o las frutas abrillantadas.
Enrolla y amasa para incorporar, y cuando esté lista lleva la masa al molde y déjala reposar durante una hora aproximadamente tapándola con un trapo. Vas a saber que está lista cuando haya crecido hasta superar el borde del molde.
Paso 4: lleva el pan dulce a un horno a 180 °C durante 30 o 40 minutos (el tiempo va a depender de tu horno). Sácalo y déjalo enfriar. Y listo, ya lo puedes disfrutar.
Invita a tu familia a degustar un delicioso pan dulce esponjoso con esta sencilla receta. Fuente: MDZ
URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=40472