Desparramados por toda la bañera, amontonados en la bacha del baño, atrapados en la rejilla o acumulados en la almohada. Los mechones de pelo se sueltan del folículo piloso y parecen multiplicarse por distintos rincones de la casa. La caída de cabello es parte del ciclo normal de todo pelo del cuerpo pero cuando es excesiva, de gran cantidad en pocas semanas, se encienden las alarmas de preocupación.
Diferentes reportes en el mundo evidencian que la infección por Covid puede producir una caída intensa de cabello dentro de los 3 meses, en promedio, después de haber tenido la enfermedad. Este problema capilar se denomina efluvio telógeno.
¿De qué se trata?? Es un tipo de alopecia que consiste en la alteración del crecimiento del pelo. Se produce cuando la raíz del folículo piloso se debilita y, en consecuencia, termina por romper el ciclo de crecimiento del cabello. Afecta principalmente a las mujeres.
El problema se intensificó con el Covid. A nivel mundial, los centros dermatológicos especializados en alopecias reportaron que el porcentaje de consultas hechas por mujeres ronda el 25%. En Argentina, las estadísticas son similares.

Paciente con efluvio telógeno, post covid
En efecto, las preguntas por efluvio telógeno se incrementaron notoriamente tras la pandemia. “En la pre pandemia, era una consulta habitual: 2 de cada 10 pacientes. Sin embargo, durante los últimos dos años, las inquietudes por este motivo aumentaron en gran porcentaje: 6 de cada 10. Lo padecen el 60% de los pacientes que veo”, describe Marina Bois, médica dermatóloga y miembro del equipo médico de la Clínica Irene Bermejo Advanced Dermatology.
Anibal Parigini, coordinador de la Unidad de Pelo del Hospital Universitario Austral, advirtió un aumento próximo al 20% en su consultorio. “Las visitas médicas diarias por efluvio telógeno varían. Varias personas consultan específicamente por ese motivo”, especifica.

A mayor volumen de pelo, más se nota la caída. Foto Shutterstock.
Spagnuolo, que también es especialista en cirugía plástica, estética y reparadora, señala que las mujeres suelen tener trastornos hormonales cíclicos que pueden intensificarse con situaciones vinculadas al estrés o a la alimentación. “Responden a cambios hormonales que terminan afectando al cabello”, puntualiza.
Efluvio telógeno: sus principales características
La caída de pelo se produce por una alteración en el ciclo de su crecimiento. Habitualmente, los folículos pilosos presentan tres fases de crecimiento: una es la de “reposo” o de desprendimiento, en la que se produce la caída del pelo para dar comienzo al crecimiento de pelo nuevo. En condiciones normales, esta fase es imperceptible.

Una mujer con efluvio telógeno post Covid.
En este marco, Spagnuolo enumera dos clases de efluvio telógeno: el agudo y el crónico.
El agudo remite a una caída temporal, limitada en el tiempo, que resulta reversible.
“La raíz no se altera, el pelo se desprende pero vuelve a crecer. Los cabellos que estaban en la etapa de reposo pasan a la etapa de caída de manera acelerada, es decir, que el pelo que se iba a caer a lo largo de 2 a 3 meses pasa a desprenderse en 2 a 3 semanas. Se puede llegar a perder más del 50% del volumen capilar”, desarrolla Bois.
En cambio, el crónico implica una caída continuada a lo largo de, al menos, seis meses. También es más frecuente en mujeres jóvenes, aunque puede presentarse en edades más maduras. “Puede ser transitorio y resolverse de forma espontánea o cronificarse y requerir tratamiento. Esto se evalúa en cada caso, durante la consulta médica”, continúa Spagnuolo.

Tratamiento de una paciente con efluvio telógeno
En el caso del "efluvio telógeno", aumenta la proporción de pelos en reposo por diversos desencadenantes y, aproximadamente tres meses después, la persona nota una mayor caída de pelo lo cual puede traerle preocupación.
Las causas del efluvio telógeno pueden ser múltiples: infecciones por Covid, trastornos endocrinológicos como hipotiroidismo, anemia, déficit de nutrientes, lactancia, dietas hipocalóricas, ejercicio intenso, estrés, entre otras.
El Covid asociado al efluvio telógeno
Una batería de estudios científicos demostró que hubo un aumento y asociación en los casos de efluvio telógeno en pacientes que tuvieron la infección por Covid.
Por ejemplo, en uno de ellos (Time of onset and duration of post-COVID-19 acute telogen effluvium) desarrollado en Estados Unidos, Brasil y España se evaluaron 30 pacientes con efluvio telógeno: 9 hombres y 21 mujeres. Todos habían padecido SarsCov2 confirmado por PCR. Pero, el tiempo promedio de aparición de la caída de pelo fue 45 días luego de haber cursado la infección.
“Así, se evidenció que el intervalo entre la infección y la caída del cabello fue menor con respecto a otras causas de efluvio telógeno (que suele ser tres meses posterior al evento desencadenante). También, observaron que la intensidad del efluvio y su precoz aparición está estrechamente vinculada con la severidad de la enfermedad”, señala Bois. Fuente: Clarín