En principio, la que más interesa a los ahorristas de Adhemar Capital, es que, en la Justicia Federal, se acondicionó la sala de audiencias para que Bacchiani, junto a un equipo de peritos de Gendarmería, demuestren al juez Miguel Ángel Contreras los fondos que dijo tener en su declaración realizada el pasado lunes, cuando anunció el desbloqueo de su cuenta de Binance.
En segundo término, y fuera de la atención de los inversores damnificados, que quieren que les paguen lo que les deben, se encuentra la causa por la disputa del local bailable Wika, en la zona alta de la Capital.
Hubo una denuncia penal contra el propietario de Adhemar Capital, por parte del empresario Cristian Guillou, quien se la vendió a Bacchiani con un plan de pago acordado por ambas partes.
Pero, luego, Guillou consideró que el trato no se había cumplido y tomó pacíficamente las instalaciones de Wika, reclamando que se rescindiera el acuerdo y recuperar la propiedad del boliche.
Guillou usurpó el lugar, sin una orden judicial y fue imputado por la usurpación, tras una contra-denuncia presentada por Sofía Piña, en nombre del Bacchiani.
Bacchiani sostiene que cumplió con lo acordado y respondió con la denuncia de usurpación, que motivó la imputación contra Guillou.