Secretos para un buen asado: cómo descongelar la carne más rápido y de forma correcta
Congelar o descongelar la carne no debe ser una tarea que se piense “así no más”. Olvidarse de sacar este alimento del freezer es más común de lo que se cree. Pero aunque el tiempo apremie y la situación se torne desesperante, dejarla a la intemperie o incluso abajo el chorro tibio de la canilla lejos está de ser una buena solución.
El congelamiento es una práctica simple y conveniente para cualquiera que necesite conservar el buen estado de la carne por más tiempo y aletargar sus procesos químicos. Sin embargo, la mala manipulación de este alimento es la principal fuente de origen de enfermedades en el ámbito doméstico por la contaminación bacteriana.
Los motivos por los cuales pocos notan que la carne se contaminó y echó a perder son los microorganismos patógenos, que no modifican necesariamente el aspecto, color u olor de la carne. Así todo, comer un trozo de carne con bacterias podría causar enfermedades muy severas en el cuerpo humano.
Cómo congelar y descongelar la carne correctamente
Congelá la carne siempre que sea fresca y de buena calidad. Hacelo lo antes, cuando sepas que no la vas a utilizar inmediatamente.
Si vas a congelar carne cocinada, esperá a que se enfríe antes de colocarla en el freezer.
Evitá congelar carne picada.
Atención: no vuelvas a congelar carne que ya habías descongelado.
La carne, ya sea cruda o cocinada, tiene que descongelarse lentamente. Para hacerlo pasá la carne del freezer a la heladera, o también podés usar el microondas (no es recomendable descongelar a temperatura ambiente).
Cociná muy bien las carnes -especialmente la carne picada- hasta que pierdan el color rosado.