Estacionar mal para sacar ventaja es una costumbre habitual en la Argentina. Ya sea en la salida del garaje de una casa para pasar a buscar a los nenes a la escuela o para buscar sombra en épocas de mucho calor, es bastante común ver autos mal ubicados.
De vez en cuando algún vecino pierde la paciencia y reacciona. Se han visto rayones, carteles, vidrios rotos, escritos en aerosol y muchos otros “regalitos”. En este caso, un vecino de González Catán, La Matanza, se cansó y le dedicó un mensaje bastante curioso al dueño del vehículo.
Con el objetivo de que no le diera el sol a su auto, el conductor prefirió dejarlo mal estacionado, pero debajo de un árbol. Pero el vecino no se lo perdonó, y le escribió un cartel marcándole el error y la manera de prevenirlo.
Cansado de la impunidad de los conductores que estacionan mal con tal de sacar una ventaja, el vecino no tuvo problemas en pegar el mensaje sobre el Chevrolet Celta gris que estaba estacionado en la sombra.
/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/artear/Z4O7E2GMMNG47AG5VZAHSWLOEI.jpg)
Autos mal estacionados, un constante motivo de pelea
No es la primera vez que un vecino reacciona porque un conductor estaciona mal, ya sea por estacionar sobre su salida de garaje o por ocupar parte de su vereda. En muchos casos, los conductores ubican mal los vehículos y generan peleas evitables.
En septiembre de 2021, un vecino reaccionó de una manera mucho más grave ante un auto mal estacionado: le tiró yerba usada en el parabrisas y le dejó una carta. “Cochera privada. No se puede estacionar. Cualquier problema llamar al...”, fue el mensaje que le dejó el vecino.
En junio del año pasado, la situación en la Ciudad de Buenos Aires terminó un poco peor. Un vecino, que había recibido una multa días atrás, vio un auto mal estacionado y comenzó a sacarle fotos para realizar la denuncia, pero el dueño del vehículo lo vio y salió a enfrentarlo.
La discusión pasó a mayores y terminó con los dos hombres tirados en el suelo sobre un arbusto mientras seguían golpeándose. La cuestión pudo haber sido peor porque uno de los agresores rompió una botella y lo amenazó para pegarle.
Allí fue cuando el joven que filmaba con un celular desde el balcón de su edificio decidió bajar para intentar separarlos. Fuente: TN