Con muchos casos en las últimas semanas, continuamente en ascenso, con el Hospital de Belén lleno, la situación epidemiológica en la mencionada ciudad es complicada, aunque hay casos en otros lugares del Departamento homólogo.
Pero también se dan casos lamentables en el comportamiento de parte de la población, como tránsito descontrolado de motos, circulación indebida de personas, muchas alcoholizadas, desmanes, peleas, particularmente en la principal avenida de la ciudad.
Ante tal situación, el Intendente Daniel Ríos anunció el cierre de todos los comercios, para los días domingos, desde las 13 horas, con el argumento de que ese día se venden muchas bebidas alcohólicas.
Pero el hecho es que tal restricción debería ser sobre la venta específica de alcohol y por varios días, por ejemplo, viernes, sábado y domingo.
Pensamos que son medidas muy insuficientes, que además deben ser complementadas con una intensificación de los controles y del accionar policial.