Un enfermero de 48 años fue condenado esta semana por abusar sexualmente de una paciente de 20 años mientras se encontraba internada en un hospital porteño para recuperarse de una cirugía de apendicitis. El hombre, identificado como César Yaicuaré, recibió una pena de diez meses de prisión de ejecución condicional.
El hecho ocurrió el 1 de junio de 2023, en una habitación del hospital ubicado sobre la calle Cerviño. La víctima, de nacionalidad brasileña, se encontraba en el postoperatorio cuando Yaicuaré ingresó para realizarle las curaciones correspondientes.
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Según la investigación judicial, durante la atención el enfermero habría besado a la joven sin su consentimiento y realizado tocamientos en sus pechos por debajo de la ropa. Además, le habría hecho comentarios de carácter personal y le pidió su número de teléfono con la intención de invitarla a salir.
La joven quedó angustiada después de la situación y decidió pedir el alta voluntaria. Al retirarse del hospital, le contó lo sucedido a su hermano, quien realizó la denuncia ante la Justicia.
La investigación quedó a cargo de la fiscal María Paula Asaro, quien imputó a Yaicuaré por el delito de abuso sexual simple. Entre las pruebas incorporadas al expediente se encontró un mensaje que el acusado habría enviado a la víctima y eliminado poco después. Un informe oficial confirmó que el número desde el cual se había enviado pertenecía al enfermero.
También fueron consideradas las conversaciones que la joven mantuvo en portugués con su hermano después del episodio y una evaluación realizada por el Cuerpo Médico Forense. El informe psicológico registró angustia, ansiedad y afectación emocional en la víctima, aunque señaló que su estado también estaba atravesado por otros factores de vulnerabilidad, como su reciente llegada al país, las dificultades idiomáticas y la distancia de su familia.
Durante el juicio realizado en el Tribunal Oral en lo Criminal N°29, el Ministerio Público Fiscal había solicitado una pena superior a tres años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer como enfermero.
Sin embargo, el juez Juan Ramos Padilla consideró adecuada una pena de diez meses de prisión en suspenso y decidió no imponerle una inhabilitación profesional.
Al fundamentar la sentencia, el magistrado tuvo en cuenta que Yaicuaré no registraba condenas anteriores, sanciones disciplinarias ni otros episodios similares. No obstante, reconoció como un agravante que el abuso hubiera ocurrido mientras el acusado desempeñaba sus funciones como enfermero y que se encontrara frente a una paciente en una situación de vulnerabilidad.
En su descargo, Yaicuaré negó la interpretación de los hechos y sostuvo que el mensaje enviado a la joven tenía como finalidad realizar un seguimiento de su estado de salud. También realizó otras afirmaciones sobre el comportamiento de la paciente durante la atención.
Finalmente, el juez consideró acreditada una secuencia de besos no consentidos en un contexto de vulnerabilidad, asimetría y aprovechamiento de la función que ejercía el acusado.
URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=105190