Catamarca Ya

Café: cuántas tazas se pueden tomar por día

El café forma parte de la rutina de millones de personas, pero la cantidad que se consume puede marcar una diferencia. Una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón indicó que beber hasta cinco tazas de café americano por día, equivalentes a unos 225 miligramos de cafeína, se considera seguro para la mayoría de los adultos.


El documento, publicado en la revista especializada Circulation, señala además que el consumo moderado podría estar relacionado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre ellas insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.

Sin embargo, la cantidad de tazas puede variar según el tipo de preparación. En Estados Unidos, una taza de café suele contener unos 250 mililitros y tiene una concentración menor que las bebidas servidas habitualmente en otros países.


En Argentina y Europa son frecuentes preparaciones más pequeñas y concentradas, como el espresso. Por ese motivo, la recomendación no debe interpretarse únicamente por el número de tazas, sino también por la cantidad total de cafeína incorporada durante el día.

 

Cuánto café y cafeína se considera seguro

Los especialistas sostienen que una ingesta de hasta 400 miligramos de cafeína diarios suele resultar segura para adultos sanos. No obstante, el límite puede ser menor en personas sensibles, con determinadas enfermedades o que presentan palpitaciones, presión arterial elevada o dificultades para dormir.


La respuesta del organismo tampoco es igual en todos los casos. La velocidad con la que se procesa la cafeína depende de factores como la genética, la edad, el metabolismo y el nivel de consumo habitual.

En algunas personas, tomar café de manera frecuente genera tolerancia y permite soportar dosis mayores sin síntomas evidentes. Otras pueden experimentar efectos intensos incluso después de una sola taza.


La cafeína alcanza normalmente su mayor concentración en el organismo dentro de la hora posterior al consumo. Entre sus efectos inmediatos aparecen un aumento temporal del estado de alerta, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el nivel de azúcar en sangre.


Cuando la cantidad resulta excesiva, también pueden presentarse nerviosismo, palpitaciones, temblores o trastornos del sueño.


Los posibles beneficios del café para el corazón

El café contiene compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Estas sustancias podrían explicar parte de los beneficios observados en diferentes investigaciones.


El consumo de café con cafeína, sin azúcar agregado, cremas, siropes ni saborizantes, fue asociado con un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca e ictus.


Algunos ensayos también encontraron una relación entre la cafeína procedente del café y un menor riesgo de fibrilación auricular. Sin embargo, otros resultados señalaron un posible aumento de las contracciones ventriculares prematuras, por lo que los especialistas remarcaron la necesidad de continuar investigando.


La declaración diferencia además la cafeína presente naturalmente en el café de la incorporada en bebidas energéticas y ciertos refrescos. Estos productos suelen contener azúcar y otros estimulantes que pueden favorecer la hipertensión arterial o las alteraciones del ritmo cardíaco.


Por qué importa la forma de prepararlo

No todos los tipos de café tienen el mismo efecto sobre la salud. El cafestol, un compuesto presente tanto en el café tradicional como en el descafeinado, puede elevar los niveles de lipoproteínas de baja densidad, conocidas como colesterol malo.


Esta sustancia se encuentra principalmente en preparaciones sin filtrar, como el espresso, el café turco, el elaborado en prensa francesa o el café hervido.


En cambio, los filtros de papel retienen buena parte del cafestol. Por esa razón, el café filtrado y el instantáneo contienen cantidades mucho menores.


También es importante considerar qué se agrega a la bebida. El exceso de azúcar, nata, crema, leche entera o jarabes saborizados puede reducir los posibles beneficios y aumentar considerablemente las calorías consumidas.


Para la mayoría de los adultos sanos, tomar café con moderación puede formar parte de una alimentación equilibrada. La cantidad adecuada, sin embargo, dependerá de la concentración, la preparación y la sensibilidad individual a la cafeína.

URL NOTA: http://www.catamarcaya.com.ar/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=104365