En medio de las críticas que rodean a la actual edición de Gran Hermano, Jorge Rial volvió a referirse al reality y dejó declaraciones que no pasaron desapercibidas. El periodista analizó el presente del ciclo y terminó revelando detalles sobre el funcionamiento de las galas durante la época en la que estuvo al frente del programa.
La discusión surgió en Intrusos, luego de que la actual temporada quedara en el centro de la polémica por los cuestionamientos de parte del público y de distintos sectores de la prensa.
Aunque aclaró que dejó de seguir el programa desde que abandonó la conducción, Rial reconoció que sigue observando algunas repercusiones.
“Yo soy parte de la historia de Gran Hermano, si yo digo que sí es la peor edición parece que todos los demás fueron buenos. No estoy siguiendo Gran Hermano, una vez que lo dejé no lo vi más”, sostuvo.
Sin embargo, consideró que uno de los principales reclamos de los televidentes está relacionado con la aplicación de las reglas dentro de la casa.
“Por lo que veo, la gente se queja mucho de que hay demasiada permisibilidad, cuando lo importante de Gran Hermano eran las reglas”, afirmó.
Durante la entrevista también se refirió al trabajo de Santiago del Moro al frente del ciclo y descartó responsabilizarlo por las críticas que recibe el formato.
“Está conduciendo el Gran Hermano que correspondía estar”, señaló.
Pero el momento más impactante llegó cuando habló sobre las galas de eliminación y recordó cómo funcionaban durante su etapa como conductor.
“Hay ciertas libertades, es un programa manipulable. Se manipula alargando o cortando el tiempo de votación, después los votos son reales”, aseguró.
La frase que terminó generando mayor repercusión llegó segundos después, cuando profundizó sobre esas prácticas.
“Lo alargábamos hasta que emparejaba o ganaba el que queríamos, pero eso es show, es televisión. ¿De verdad se creen lo que pasa?”, lanzó.
Las declaraciones de Rial volvieron a encender el debate sobre los límites entre entretenimiento y reality show, especialmente en un momento en el que la actual edición de Gran Hermano enfrenta cuestionamientos por sanciones, beneficios especiales, ingresos de participantes y modificaciones en las reglas de juego.
Con una frase que rápidamente se viralizó, el periodista volvió a sacudir al programa más comentado de la televisión argentina y dejó abierta una polémica que promete seguir dando que hablar.