Son unos 50 empleados del municipio de Antofagasta de la Sierra, quienes le prestaron un documento al Intendente Julio Taritolay.
En el mismo expresan: “La realidad golpea las puertas a cada trabajador de su dependencia”.
“Señor intendente, pónganse un momento en nuestros zapatos y pregúntese que hago con $15.000, pago los impuestos, y no compro los alimentos que doy. ¿A mis hijos qué les digo?”.
Exigen un aumento del 100%.
Manifestaron que deberían ser los más beneficiados ya que viven en un departamento rico en minería, “tendríamos que ser beneficiados, pero no”.