La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este martes el testimonio de Soledad, la mujer que mantenía una relación sentimental con el único detenido, Claudio Barrelier. En una entrevista brindada a Arriba Córdoba, la dueña del Ford Ka negro —vehículo captado por las cámaras ingresando al descampado de Ampliación Ferreyra— relató cómo el acusado la manipuló para obtener el automóvil horas después del asesinato.
Visiblemente afectada, Soledad aseguró que Barrelier utilizó la intensidad de su vínculo para presionarla, a pesar de que se encontraban distanciados. "Nunca jamás me imaginé esto que pasó. Ahora me doy cuenta el papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento, que siempre me usó", expresó con dureza.
El plan para obtener el auto: insistencia y "un tío" como excusa
Según el relato de la mujer, tras una semana sin verse, Barrelier retomó el contacto el domingo 24 de mayo con una actitud insistente. "Como a las 9 de la noche me dice que necesitaba llevarle ropa a un tío suyo y me pide el auto prestado. Me mandó tres mensajes insistiendo; era su intensidad de siempre, por eso no dudé en ese momento", recordó.
Finalmente, el encuentro se produjo el lunes feriado 25 de mayo. Barrelier llegó a la casa de Soledad en Uber y, según ella, se mostró "tranquilo pero medio triste". Fue en ese momento cuando el sospechoso le confesó que ya había ido a declarar ante la Justicia por ser el último en ver a Agostina, aunque no profundizó en detalles.
"Tenía una fea sensación": la hora en que el Ford Ka desapareció
A pesar de las dudas de Soledad, el acusado logró llevarse el vehículo. "Yo no le quería prestar el auto porque tenía una fea sensación. Le insistí que se quede, pero se paró y se fue al garaje", relató. Barrelier se ausentó con el Ford Ka durante más de una hora, tiempo que coincide con los registros fílmicos del descampado.
"No volvía, lo llamaba y no me respondía. Pensé que me había robado el auto, esa era mi sensación", afirmó la mujer sobre el tiempo en que el sospechoso habría estado ocultando los restos de la adolescente.
La limpieza del vehículo: una versión clave para la Justicia
Uno de los puntos más críticos de la investigación gira en torno a las manchas de sangre halladas en el interior del automóvil. Soledad fue tajante al respecto y negó haber realizado una limpieza profunda para encubrir el hecho.
"El auto por dentro no se lavó o, al menos, yo no lo lavé", sentenció. Explicó que su hijo, Lautaro, le pidió a unos jóvenes de la cuadra que limpiaran el coche, pero el trabajo fue parcial: "Mi hijo les dijo que lo lavaran pero no llegaba con la plata para que también lo laven por dentro, así que fue solo por fuera. Por dentro el auto estaba bien, no estaba como para lavarlo", detalló.
Esta declaración es fundamental para la fiscalía, que busca determinar si hubo un intento deliberado de borrar rastros biológicos. Mientras Soledad continúa colaborando en la causa, su testimonio refuerza la imagen de un Barrelier calculador que, según la querella, utilizó su entorno cercano para intentar asegurar su impunidad tras el crimen. MDZ
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