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Bajo engaños, llevó a una niña de 10 años a una habitación y la abusó

01/10/2020 | 

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Santiago Del Estero - “¿Vos sabes lo que le pasó a tu hija?”, fue la pregunta que una mujer le realizó a su hija de 38 años. La abuela que reside en Buenos Aires, recibió el llamado de su nieta de 10, quien le contó que había sido abusada sexualmente. La madre de la criatura radicó la denuncia.


En horas de la tarde del sábado, una enfermera de 38 años, residente en la localidad de Los Juríes —departamento General Taboada— recibió un llamado telefónico de su amigo. Se trata de un sujeto de 60 años, quien reside a escasos metros de propiedad. El mismo es amigo de confianza de la familia.
“Invito a tu hija a comer a casa mañana (por el domingo). Mandala, así está con mis hijos y pasa un momento en familia. Pero mandala sola. No te hagas problemas”, le dijo el depravado a la profesional de la salud. La mujer le respondió que “le consultaría a su hija si deseaba pasar el día con ellos”. De inmediato, cortó la llamada aduciendo que “esperaría una respuesta”, por lo que le pedía que “le confirmara”.
La mujer habló con la menor, a quien le contó que estaba invitada a almorzar en la casa de sus amigos. Por lo que la niña, contenta, dijo que “quería ir, porque iba a jugar todo el día con sus amiguitas”. Ante la respuesta de su hija, la madre se comunicó con su amigo nuevamente y le confirmó la presencia de su hija en su casa al día siguiente.


Eran aproximadamente las once de la mañana del domingo, cuando la menor se dirigió a la propiedad del “allegado”. Almorzó con la familia y compartió una tarde de juegos con las hijas del sujeto. Hasta que cerca de las cinco de la tarde de ese día, la menor le indicó que “quería volver a su hogar, para estar con su familiar”.
Ante la situación, el depravado de 60 años, quien tendría un negocio en la zona, le dijo que “le iba a regalar unas cosas para que llevara a su casa, para que la menor compartiera con sus hermanos”. Por lo que le pidió a la niña que lo acompañara hasta una habitación que está en el patio trasero de la propiedad. Apenas la víctima ingresó a la pieza, el depravado cerró la puerta con llave.
De inmediato, comenzó a tocar las partes íntimas de la víctima. Habría manoseado sus pechos por encima de la ropa. Para luego, introducir su mano entre sus prendas de vestir y comenzar a tocar la zona genital, mientras la besaba en los labios, bajo amenazas.


El agresor intentó desnudarla. Por lo que la víctima se defendió. Puso férrea resistencia y tras un forcejeo, evitó que la accediera carnalmente. Ante la situación, el depravado liberó a la víctima, a quien la trasladó hasta su vivienda. La habría amenazado de muerte durante el camino.
Al llegar a la casa de la niña, la víctima se encerró en su habitación, donde se ocultó hasta que el depravado se retiró de la propiedad. Él, por su parte, evitó mantener una charla con los padres de la criatura. Por lo que se despidió rápidamente de ellos aduciendo que “estaba apurado, porque tenía cosas que hacer en su casa”.


La menor tomó un celular y llamó a su abuela, quien se encuentra residiendo en la provincia de Buenos Aires, a quien le contó lo que había pasado. La mujer, a su vez, se comunicó con su hija (madre de la menor), a quien le relató los pormenores del aberrante ataque sexual que la criatura sufrió.
La mujer, de inmediato, se entrevistó con su hija, quien estaba triste y al borde de las lágrimas, indicó que “era verdad lo que había contado su abuela, pero que tenía miedo de que no le creyeran”. Su madre radicó la denuncia penal por el supuesto delito de abuso sexual en contra de su vecino. Por lo que se dio intervención en el caso a la Fiscalía de turno de Añatuya, que ordenó una serie de medidas judiciales a seguir las próximas horas por parte de los uniformados.
Los uniformados realizarán un informe socio-ambiental en el domicilio donde reside la víctima, además de la confección de un relevamiento vecinal, con el objetivo de determinar el ámbito donde desarrolla su vida la menor que sufrió el ataque sexual de parte del “amigo” de sus padres.

“Jamás pensé que podría hacerle esto” 

Con la voz quebrada y al borde de las lágrimas, la madre de la niña de 10 años contó a Nuevo Diario que “el depravado sería una persona de confianza de la familia, ya que ‘había cuidado y ayudado a criar a la menor’, ya que ellos (sus padres) constantemente estaban trabajando”.
“Jamás pensamos que podría hacerle esto a mi hija. No podíamos creer, porque teníamos tanta confianza. Ellos la crían prácticamente a mi hija, porque yo vivo trabajando. Siempre la llevaba a su casa, para compartir con sus hijas”, señaló la denunciante.


Al tiempo, agregó: “Es algo muy triste lo que le pasó. Mi hija no quiere salir, se pasa encerrada en su habitación. Tiene mucha vergüenza. Mañana tiene la Cámara Gesell y siempre me pregunta cómo va a ser. Le digo que no tiene que tener vergüenza, que nadie le hará nada y que debe contar todo lo que pasó”.
Finalmente, relató: “Mi hija me contó todo lo que pasó. El sujeto la encerró en una pieza y la manoseó, intentó desnudarla”.

“Lo hice jodiendo; no lo volveré a hacer, así que por favor, perdoname”

Apenas supieron lo que había pasado en la casa de su vecino, los padres de la menor de 10 años radicaron la denuncia penal por el supuesto delito de abuso sexual. En ese marco, el depravado les había escrito a sus “amigos” a través de mensaje: “Perdoname, no va a volver a suceder. Por favor, no digan nada”.
“Lo hice jodiendo, te prometo que no volverá a pasar de nuevo. No lo volveré a hacer más. Perdoname”, le había manifestado el denunciado al padre de la víctima. Mientras le pedía que “no hagan nada”.
La menor comenzó a recibir la asistencia psicológica correspondiente para poder afrontar la situación que le tocó vivir en manos del depravado.

“Te vas a tener que acostumbrar”

Ante sus padres, la menor reveló que el depravado la había amenazado para que no dijera a nadie lo sucedido. Al tiempo que le advirtió que “no sería la primera vez”.
“Siempre que vengas a casa, va a pasar esto”, le había manifestado el abusador, mientras manoseaba a la víctima en el interior de una pieza, adonde la había llevado bajo engaños.


Además, le advirtió: “Vas a tener que acostumbrarte a esto. Porque esto siempre va a pasar”. Luego, intentó desnudarla, por lo que se produjo el forcejeo y la menor fue liberada por el sujeto.
Tras conocer las amenazas que la menor sufrió en manos de su agresor, la Fiscalía dispuso que comenzara a recibir la asistencia de profesionales.

 Fuente: nuevo diario



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